jueves, 5 de marzo de 2009

¡Vaya Semanita!


¡Vaya Semanita! Y no me refiero al programa cómico de la ETB, sino a mi semana...

Todavía no me puedo creer que ya sea jueves por la noche, que ganas de que llegue mañana a las 15 horas, para comenzar el fin de semana de una vez, y descansar, que me lo tengo merecido.

Para empezar, la semana pasada estuve malita, pero me tocó trabajar como toda una valiente, cubriendo mi puesto y el de una compañera que estaba de vacaciones, y como una es buena, pero humana, me tocó hacer horas de más, así que os podéis imaginar el agotamiento acumulado en mi maravilloso cuerpecito. Pero pensé: Si ya estamos en fin de semana, puedo descansar... (JA JA JA). Eso de descansar, vamos a decir vale, trabajar no trabajé, pero eso de descansar, es otra cosa muy diferente.

Empecemos desde el principio:

Viernes: Después de una semana agotadora, toca el fín de la jornada laboral (creía que no llegaría nunca). Según salgo, me reuno con mis amigos, por eso de mantener la vida social. Tomamos algo y vamos a cenar.
Tras pasar un rato agradable, con otros de "mejor callate no sea que la lies", llegué a casa sobre las 2 de la mañana.

Sábado: Empezamos bien el día, como ha sido el cumpleaños de un de nosotros, tenemos que ir a comprar el correspondiente regalo, y como no, ¡no puedo faltar! A pesar de que quería despertarme tarde, bastante tarde, me desperté a las 9.30, me acicalé, desayuné y salí de casa, a por el regalo. Cuando me reuní con los demás, empezamos a dar vueltas por el centro comercial y deliberar sobre el mejor regalo para la ocasión. Al menos no fue tan difícil como otras veces, lo encontramos relativamente rápido. Descansamos brevemente en un bar, y para casa, que ya era hora de comer.
Tenía tanto sueño, que comí lo primero que pillé, y me metí en la cama, a ver si se me pasaba el sueño y algo del cansacio (je je, ilusa). Dos horas más tarde, empecé con el ritual de belleza, había que estar mona para celebrar el cumpleaños por la tarde-noche.
A las 20.20 salí de casa, con mis taconcitos, cansada como si trabajara en la mina. Toda la noche de un lado para otro, pasandolo bien, riéndo, disfrutando, bailando, hablando, etc. Ya llegaron las 4 de la mañana, y decidimos que era hora de cenar (sí, ¿que pasa? es cuando mejor entra un Chiken Tikka Roll). Luego, larga caminata hasta el coche, con lo que situé mi hermoso culo y mis pies cansados en casa a las 5 de la mañana, y yo cansada, ¿sabes?

Domingo: Cuando llegué a casa a esas horas de la madrugada, lo mejor que se me ocurrió hacer, fue envolver el regalo de Quiero-Quiero, ya que comeríamos en su casa el domingo. Otra vez sin poder descansar en condiciones.
A las 12 despego la cara de mis fantásticas sábanas negras y aparto los almohadones de 60x60 que duermen conmigo.
Otro ritual de belleza más, esta vez teniendo que desmaquillar antes, ya que el maquillaje a las 5.30 de la mañana, durmiendo en sábanas negras, se lo quita quien yo te diga... Acabado todo el proceso y la recomposición de mi cara de muerta viviente, montamos mi mamá y yo en Leo (el coche, a ver si os pensáis que viajo en un león...).
Llegamos a Txispashouse, saludamos y comentamos la jugada del día anterior (la cual ya relataré algún día en otro post). Comida deliciosa, sobremesa, recogemos y a tomar algo. Mierda, no puedo con el culo, pero hay que aguantar...
A las 20 y... nos ponemos en funcionamiento hacia Joder-Que-Estress-House, a doblar el sofá, que ya había ganas. Pero claro, ¿para que acostarse pronto? A las 2 a la cama, mier...coles, ya estamos otra vez.

Lunes: No puedo con el alma, una de las jornadas laborales más largas de mi vida laboral. Muchas llamadas y mucho trabajo.

Martes, Miércoles, Jueves: Los tres días más de lo mismo, pero peor. Más llamadas, más trabajo, más problemas, más tensión, más lios, más mails, más caos, más, más de todo... Y se me olvidaba, un frío de narices, un aire que a puntito de meterme piedras en los bolsillos, lluvia-nieve-aguanieve-granizo todo junto que no sabías ni con qué cubrirte. Solo me hace superar el día el echo de que mañana ya es viernes, y descanso por la tarde, ¡BIEN!, que bien merecido lo tengo... Problema: que volveré a llegar tarde a casa el viernes, y el sábado por alguna cuestión inimaginable, algo me despertará antes de lo deseado, y para variar, también me acostaré a horas intenpestivas, y para rematar, el domingo cumple de la Super-Yaya, así que otra vez a ir moribunda por las calles de la ciudad.

¡¡¡¡Aaaaahhh!!!! Que se le va a hacer, las responsabilidades, los compromisos y las reuniones están muy bien, pero ¿dónde está ese maravilloso don mío de dormir hasta las mil los fines de semana?

A ver que me depara la semana que viene, a poco espero que menos estress, porque, ¡Vaya Semanita! Joder-que-estress...

8 comentarios:

  1. Me encantas, me he partido de risa leyendolo, (ahora me duele más la cabeza, pero no importa), jajajaja.
    Me ha gustado la manera tan tuya de contarlo, ¿y luego te preguntas que porqué te puse ése nombre? jajajaja.

    ¿Tú le has comprado algo a la super-yaya? ¿Quedamos el viernes para mirar algo? jooo no sé qué regalarle...

    Que sepas que te quiero willy.

    scedne: dípica esdena de pedícula coztipada. jajaja

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  2. Gracias, me gusta tener un "público" (más bien lectores) tan agradecidos, gracias de nuevo.

    Ya sabes, un toque de sinceridad, un chorrito de memoria histórica, que no histérica, otro toque de sarcásmo, una pieza de ironía, una hoja de buen humor, y una "moraleja" constructiva. Jejejejeje.

    Posss, ¡no! Soy mala nieta, pero no sé que comprarle la verdad... ¿Mañana? Esto... Cuándo, es que quiero dormirrrr.

    Yo también te quiero Txispitas.

    Te juro que según he leido la palabra, pensaba que ponía algo parecido a "obsceno", en qué estaré yo pensando...

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  3. buf... me he cansado solo de leerlo

    yo en cambio he tenido una semana bastante relajada...

    (chincha)

    Besooooos de oxicraff

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  4. chica, de vez en cuando apaga el móvil y pasa del mundo, no?? por supuesto, de la familia y tal no...
    Descansa, que es viernes!! besitosssss

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  5. Después de ese derroche de vitalidad creo que lo mejor que puedes hacer es desconectar el timbre, el teléfono y el móvil y tomarte un fin de semana sabático entre las sábanas negras je je je

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  6. Eingel: Jejejejeje, pues imaginate tener que hacerlo... Jooo, que malo, que envidia.... A ver si me toca una de esas semanas tranquilas y soporíferas que ya las hecho de menos. Besos.

    Cuandomequieras: Más me gustaría, pero requieren de mi presencia, que luego me echan de menos y se me descontrolan. No pudo ser lo del descando, a ver si para otro día... Besos.

    Ralph: Ójala hubiera podido hacerlo, pero los compromisos pudieron de nuevo conmigo, a ver si la próxima semana...

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  7. Pues soy de clima tropical, me pregunto si tus actividades te cansarian menos si estuvieras con otro clima...me encanta el invierno, pero nunca he experimentado ninguno, asi que me gusta algo que no conozco.
    Saludos.

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  8. Egowin: ¿Cambiamos el clima? A mí me encanta el verano, con su sol, el calorcito, la ropita de verano, los pájaros cantando, ese pequeño haz de sol que se cuela por la ventana por la mañana y te despierta... El invierno me apaga bastante, tiene su parte interesante la verdad, pero prefiero el calorcito. Puede que en otro clima me lo tomara mejor, aunque nunca se sabe. Bienvenido!!

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