miércoles, 15 de julio de 2009

Finde de Compras en Madrid II


Como lo prometido es deuda, y no me gusta tener deudas con nadie, aquí os presento el resumen del Finde de Compras en Madrid, para vuestro deleite. Nunca está de más advertir que "eso" del resumen no tiene el mismo significado para unos que para otros, y creo que ya sabéis, más o menos, cómo son mis resúmenes, así que advertido queda...

Poneros cómodos, encended alguna luz si es necesario (para no destrozaros los ojos con el ordenador, que os conozco), prepararos un refrigerio si os apetece (pero rapidito, que eso de esperar no es lo mío) y poned el móvil en silencio, porque la película comienza ya...

Viernes:

Con muchísima pena abandono mi cama (tenía mucho sueño...), me arreglo y desayuno como de costumbre y voy al trabajo, por eso de no "pirarme" todo el día. A las 12.15 advierto a mi querida mamá que nos tenemos que ir a la de YA, para llegar a tiempo a la estación. Me despido de todo el mundo, ni que me fuera a ir a la guerra, y bajo a la calle, a esperar a mi mamá, con los nervios de punta por el poco tiempo que teníamos para ir a la estación. Llamo a un taxi, y saludamos con la mano desde dentro, con un poquito de "ahí os quedáis pringáos' que nosotras nos vamos pa' Madrid!!!"

Suele pasar que cuando más prisa tienes, menos margen de error tienes, más ganas de llegar tienes, y demás comparaciones, menos suerte tendrás, y justo ese día cortarán uno de los dos carriles de la calle imprescindible, se llenará todo de coches cuando de normal no hay ni un alma, te harán bromas que ni p*** gracia tienen en esos momentos, etc. Vamos, lo que viene siendo la alineación de los planetas (seguro que sabéis de qué os hablo).

Cuando conseguimos llegar a la estación, saltamos del taxi y corrimos con las maletas a cuestas, como si nos fuera la vida en ello. No miré el reloj en el taxi, y no lo iba a hacer mientras corría, me da miedo ver que era tarde... Vía 1, vía del Alvia, y el Alvia... En movimiento... Embarque cerrado, puertas cerradas y tren perdido... Mi madre con cara de: "No me lo puedo creer, si íbamos bien de tiempo..." Mi cara de: "Joder!!! Sabía que iba a pasar, no me hace caso, la impuntualidad por fin le ha dado un golpe, pero podía no haberme jodido a mí... Joder, todo lo planeado a tomar vientos... Etc..." Me apoyo en la maleta mientras miro con incredulidad como el tren marcha de la estación, "Nunca me había pasado ésto", el corazón lo tengo en un puño, los nervios se desatan, la impotencia puede conmigo y la rabia desencadena el enrrojecimiento de mis ojos y el consecuente lagrimeo...

Nos dirigimos a Información, a ver si hay algún tren que venga pronto, y llegue a Madrid no mucho más tarde de lo que tendría que dejarlos el que hemos perdido. Siguientes trenes con plazas: Alvia a las 5 de la tarde, llegada a las 6; Regional Express (todavía no me explico el porqué de ese nombre, si para en todos los apeaderos de camino...) a las 3 de la tarde, llegada a las 6... Mmmm, difícil decisión... Salgo de la estación indignada, con ganas de coger mis bártulos, ir a mi casa y meterme en la cama hasta el lunes.

Mientras la impotencia crece en mi interior, mi progenitora se cuelga al teléfono, sin decirme a quíen llamaba... Tras un largo rato de lágrimas recorriendo mis mejillas, me dice que tenemos dos opciones: Ir en coche (yo no me hago responsable, sin ruta no sé llegar a Madrid, y mucho menos al hotel, es diferente ir en transporte urbano o andando, que en coche...) o ir en Alsa (Bien!!! Mi transporte favorito...). A esas alturas me viene dando igual, como si me voy a tomar por culo a la derecha y me catapultan con el contrapeso de una aceituna.

Llamo a Alsa, para preguntar horarios, y me dice esa "maravillosa" máquina del diablo, que el siguiente sale a las 14.30, eso sí, después de tenerme un buen rato a la espera con el incesante comentario de: Un momento por favor... Tiraría el móvil al suelo y saltaría sobre él si fuera a arreglar algo... Cogemos todo y vamos a la estación, que menos mal que está cerca, con la idea de comprar el billete y comer algo mientras esperábamos. Cuando llegamos a la estación nos dirigimos a la ventanilla de Alsa, que no me digas porqué, siempre tiene cola, y en esta ocasión de una media hora - tres cuartos... A pesar del cabreo que tenía, se me enciende la lucecita de "Casos de Emergencia, Prohíbido aparcar, llamamos a la grúa..." y voy a la maquina de billetes de Alsa, por un palpito que me dio, espero a que el chico que está antes termine, (no era cuestión de empujarle...) y sin saber cómo funciona, empiezo a tocar la pantalla, yendo más rápido la mano que los ojos. Indico la ciudad de destino, los pasajeros, la fecha y me aparecen los horarios... 13.30 con plazas!!!! Sin pensarlo pulso, y voy sacando la cartera, por si mi madre tardara, le pego un grito de punta a punta y levanto la mano como si hubiera encontrado el eslabón perdido, según me dice el importe, mi madre ya había llegado con la tarjeta por delante, pago y retiro los billetes, el tren sale en menos de 10 minutos, y tengo que pasar por el baño, que el Alsa no para hasta destino y no iba a aguantar...

Corro al baño, haciéndome notar en la estación, ya que era la única que corría, y acompañaba cada zancada con el clac clac clac de las sandalias... Según salgo busco a mi made, que se ha convertido en porteadora de maletas, saco el movil mientras corro (pa' vernos matao'), y según marco, levanto la vista y veo un brazo ondeando al fondo; sin pensarlo corro hacia él, si no era ella, ya la llamaría después... Luego fue mi madre quien corrió, con más tranquilidad, para que engañarnos, al baño, y esta servidora se enciende un cigarro, que dos horas y tres cuartos no es moco de pavo...

Una vez subidas al autobús respiro un poco más hondo, aunque todavía no puedo llenar los pulmones. Sin habernos dado tiempo a comprar nada para comer ni para beber, contabamos con un Aquarius del tuempo, y media botellita de agua babosa, para tooooodo el viaje, fantástico... Yo ya había mandado un sms a mi mejor amiga del colegio, con la que había quedado tras 11 años sin verla (eso fue lo que más me dolio al perder el tren, no poder verla cuando ya me había hecho a la idea), para decirle que no nos podríamos ver. Poco después de empezar a salir de la ciudad fue la primera vez que mi madre dijo: "Lo siento..." Que también os digo, bien podía haberlo dicho antes, que es una frase corta y no hubiera estado de más. Y como ya estoy acostumbrada a que no salgan las cosas como tengo previsto, abrí la reserva de emergencia de Ironía y a pasar el viaje, mientras mi madre hacía referencia positiva a mis recursos en momentos de crisis (A patadas se aprende, y a mí ya me duele el lomo de tantas, aunque parezca mentira, mi cabecita de tamaño standar alberga mucha información, recursos e ideas...).

Cuando llegamos a Estación Sur, o lo que viene siendo la estación de autobuses de Madrid, se me volvieron a saltar las lágrimas, en ésta ocasión de la risa... El autobusero comunica a los pasajeros que se ha llegado al destino, y sorprende el volumen del altavoz, pero lo que provocó la llantina fue la forma de decirlo. Hablaba tan rápido que es como si hiciera competencia a la velocidad de la luz, como entre dientes y en un dialecto parecido al castellano, pero no creo que tenga ni la misma raíz latina, increíble... No pude con menos y me desternille a carcajadas, con los ojos lagrimosos y posturas extrañas incluidas...

Allí comimos un sandwich, que entró solo, y cojimos el metro (bueno, sí, vale, nos montamos en él...), y también menos mal que tenía estudiado el mapa (lo bueno de la planificación y el poder de almacenamiento de mi cerebro), porque sino nos hubiera costado saber cómo llegar. Ahí fue donde encontramos un impedimento, las maletas son anchas, y no caben por cualquier sitio, así que tuvimos que analizar el ángulo necesario para que entrara detrás nuestro...

Después de un transbordo y muchas, muchísimas escaleras, mecánicas y no mecánicas, llegamos a Gran Vía. Otra vez juega a mi favor mi adorada orientación y el almacenamiento de información e imágenes, así que. como si estuviera allí todos los días (gracias Street View), llegamos al hotel, perdón al HOTEL, porque por lo que nos costó estaba más que fantástico, cuatro estrellas, céntrico, limpio, bonito, aire acondicionado... Y qué decir de la habitación, también con aire acondicionado, moqueta, un baño espacioso, buena iluminación... Lo único malo del hotel, la vista que nos tocó, porque la habitación daba al patio, pero a pesar de eso no era desagradable la vista, estaba muy bien cuidado, pero qué más da, si apenas ibamos a estar en la habitación, y ni que fueramos a ver el mar si nos hubiera tocado otra... (Ya que estamos vamos a hacer un poco de publicidad, que para eso me ha gustado, y el blog es mío, el Hotel se llamaba: Siete Islas, y el nombre está puesto a conciencia, ya que cada planta corresponde a una isla canaria, y cada hatitación tiene el nombre de un municipio de la isla en cuestión, la nuestra: Tenerife, en la Orotava).

Después de tirar las maletas y asearnos, fuimos a ver a una amiga, el otro evento del día, aunque éste si se pudo llevar a cabo. Nos enseñó su oficina, y tomamos un café con ella. Cuando la dejamos de nuevo en la oficina, nos pusimos manos a la obra... Comienzan las rebajas por la calle Fuencarral, con su parada obligada en el Mercado de Fuencarral. Evidentemente entramos en más tiendas, en casi todas las que vimos de bajada, pero el Mercado de Fuencarral merece, al menos, una visita. Cargamos con unas cuantas cosillas y, apesar de que allí las tiendas cierran sobre las 9, 9.30, una hora más tarde que aquí, cerramos más de una, y otras nos las encontramos ya cerradas, así que era hora de ir al hotel.

Descansamos 10 minutos y nos arreglamos y vestimos para ir a cenar. Con más sueño y cansancio que hambre, cenamos en Zahara, en Gran Vía, dimos un breve paseo y de vuelta, esta vez para acompañar a Morfeo en su mundo.

Sábado:

El día empieza ya caluroso, pero hay que moverse para hacer todo lo planificado. A las 10 de la mañana ya estabamos saliendo del hotel, y a las 10.03 en Harpo, para comprar cosillas de maquillaje (es de maquillaje profesional, con buenos precios y descuentos si pagas en metálico), y después a desayunar a Mamá Inés en la calle Hortaleza (qué rico el desayuno, mucha variedad, buen precio y mejor compañía, creo que si desayunas rodeada completamente de hombres guapos sienta mejor... Y proseguimos la ruta de tiendas... Lo bueno del hotel, además de lo anterior, es que quedaba en el medio de la zona de compras elegida, y de vez en cuando ibamos a descargar las manos y hacer un pis que otro.

A las 18 ya habíamos acabado la ruta de las tiendas imprescindibles, así que aprovechamos para dar un paseo y tomar y refrigerio en el bar con la terraza más inclinada que jamás he visto... Luego regresamos al hotel a descargar, y volvimos a salir, a pesar del dolor de pies, dolor muscular y el calor que hacía. Mira que me gusta ir de compras, pero imagináros como estaba ya, que suplicaba a mi madre que no entraramos en otra tienda más, lo cual no sirvió de nada, porque acabamos entrando en más...

Esa noche volvimos a arreglarnos y dar un paseo mientras buscabamos un sitio para cenar, en Iowa, en una de las bocacalles de Gran Vía, que como muchas otras, van a dar a la Puerta del Sol. Una larga sobremesa, y de vuelta al hotel como las niñas buenas, que había que descansar y madrugar al día siguiente.

Domingo:

No me puedo mover de la cama, me pesan hasta las pesatañas, en momentos como éstos pienso en porqué "Ir de compras" no está reconocido como deporte olímpico, porque requiere entrenamiento, puede llegar a ser considerado deporte de contacto... Da igual, tengo que levantarme quiera o no, y más vale que lo haga rapidito. Hay que hacer la maleta, prepararse, recoger todo rastro de la estancia y dejar la habitación. Menos mal que la maleta iba vacía a la ida, porque de no ser así, me habría tenido que comprar otra...

Dejamos las maletas en recepción, imaginate sino que coñazo estar con ellas cuesta arriba hasta las 20.15 que salía en tren... Y fuimos a desayunar, y dado que nos había gustado el desayuno del día anterior, y el sitio, pues repetimos en Mamá Inés, con una larga sobremesa después, que nunca viene mal compartir impresiones.

Dimos un paseo y llegamos hasta la calle Preciados, y sorpresa... Estaba todo abierto!!!!! Socorro, no podía más, ni me cabía más en la maleta, ni tenía ganas de seguir peleándome con cierta fauna que regenta las tiendas en rebajas, así que solo compre la funda para el móvil que todavía no tengo (ya os comentaré cuando llega y os hablaré sobre su historia)...

Para comer encontramos un sitio bonito en la Plaza del Carmen, Garbo de llama el restaurante, la terracita es mona, pero por dentro es muy elegante, minimalista, aparente y demás palabras aplicables. Lo malo es que se olvidaron de una pizza, la que al final no trajeron, ya qye tampoco teníamos mucho hambre, y tardaron media hora de reloj en traer el postre (foto del postre bajo estas líneas), que sí, estaba bueno, pero para ser una tarta de queso, me pareció mucho tiempo de espera. Y al traer la cuenta, yo creo que como premio de consolación por la tardanza, nos regalaron una rosa roja de tallo largo a cada una, todo un detalle a pesar de todo (y no, no se la daban a todo el mundo...).
TARTA DE QUESO

Dimos un paseo más y fuimos al hotel a recoger las maletas, e ir con tiempo a la estación, me negaba a perder un tren más... Si rodadas pesaban mucho más que a la ida, a peso para bajar las escaleras del metro, pesaban mucho más... Llegamos a la estación, tomamos algo y nos dirigimos a la Via 16 a coger el Alvia, sin prisa, pero sin pausa. Pasamos las barreras de seguridad y montamos en el tren,. no sin antes, equivocarnos de vagón, intentar echar a un chico que estaba en su plaza, creyendo que era la nuestra, sí, la misma era, pero en el vagón anterior, volviendo a colocar las maletas y echando a un chico que pensaba que era el suyo pero ya le comuniqué miu amable que no, que era el de al lado. Una vez colocado todo, me bajñe a fumar un cigarro, y mi madre preocupada, no me fuera a quedar en tierra (esto lo tengo yo más que controlado, que me conozco los trenes y los procedimientos, y hasta que los azafaifos no montan, el tren no se mueve...). Tras demostrar a mi madre que no tenía fundamento preocuparse porque me quedara en tierra, tuvimos un plácido viaje de una hora y 10 minutos.

FIN

Si has llegado hasta aquí eres un auténtico heroe, si has podido con esto, piensa que puedes con cualquier cosa...

A continuación os muestro alguna prueba gráfica de mis compras...

COMPRAS EMBOLSADAS

COMPRAS EXTENDIDAS

CONCLUSIÓN: Lo pasé muy bien, compré mucho, conocí cosas, viví auténticas aventuras, y anécdotas tengo para exportar. Eso sí, para otra vez adelanto el reloj de mi madre una hora, por si las moscas...
Muchas gracias por vuestra atención, vuestro tiempo, vuestras cervicales y vuestros ojos. Espero que, aunque sea excesivamente largo el post, lo hayas leído entero, y os haya entretenido. A continuación, en los comentarios, podeís mentar a los familiares correspondientes o llamarme lo que quieras, siempre desde el respeto...
Con ésto y un Cola Cao, hasta el próximo post... (aunque creo que os dejaré descansar unos días...).

4 comentarios:

  1. ¡¡ERES LA LECHE!! mira que ya me lo habías contado, y en persona que impresiona más, pero me he desternillado... Esto... ejem, a ver cuando haces limpieza del armario, porque no te van a caber tantas cosas, jejeje Lo de la tarta de queso... no tengo palabras para describirla... juas!

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  2. Jajaja!! Toda una aventura, eh?? Pero es que Madrid es mucho Madrid e ir de compras allí es una maravilla... Qué ganas tengo de ir (pero no creo que pueda hasta octubre o así, aunque lo mismo me hago una escapada loca que hay vuelos baratos Jajaja!!).

    Me alegro de que todo saliera bien a pesar de los "pequeños" inconvenientes del principio :P

    Un besitooo

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  3. largo? pues hija... ha sido un resumen muy compactadito

    La pena es no haber visto a tu amiga... por lo demas... cuando pilles pareja, mejor que tenga mucho aguante o no te dura ni dos semanas a ese ritmo

    Besooooos (tenombee)

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  4. No, es normal que no me conozcas, yo a ti tp, pero aún no se bien de qué forma, he dado con tu blog y me ha encantado. Sobre todo, tu visita por mi ciudad querida. Así que desde hoy tienes tus posts en mis favoritos de internet. Mientras tanto, puedes leer mas blogs... como el mio! www.ventequetellevoalsol.blogspot.com
    Besytillos!

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