miércoles, 13 de mayo de 2009

13 de Mayo, San Pedro Regalado...

10 Pensamientos


Hoy es San Pedro Regalado, sí queridos lectores, patrón (o algo) de Valladolid.


Hoy es fiesta en estas tierras castellanas, fiesta, aunque no para todos. Aquí estoy yo, trabajando en San Pedro Regalado, hay que ver... Esto se debe, más que nada, a que la empresa atiende a gente a nivel nacional, y casi nadie de Valladolid, así que, por mucho que es fiesta local, nos toca currar a algunas, que Txispas se ha librado, que fallos más tontos cometo, ejem...

Sé que solo es fiesta local, pero la actividad real de la empresa hoy es como la de un domingo, no llama ni Rita, no hay jaleo, y da pena estar desaprovechando horas de sueño, relax y tumbing.

La calle está vacía, pasan pocos individuos por aquí, cosa poco usual en estos lares. El autobús estaba vacío, solo cinco personas y el autobusero, evidentemente, me ha acompañado en el viaje. Los coches que transitaban a las 9:45 de la mañana eran la décima parte de lo normal. Un silencio festivo inunda la ciudad, no hay una voz más alta que otra, ni niños saliendo del cole al recreo, ni atascos, ni jaleo en la calle, ni pitidos de coches, una paz inmensa que, a la vez que agradecer en cierta medida, da rabia estar viéndola a esas horas de la mañana, dadas las circunstancias. La gente duerme, descansa, ve la tele, lee un libro, navega por Internet, y yo, de camino al trabajo, con la marca de las sábanas todavía tatuada en la cara, no hay justicia...

Si bien es lógico que no me guste trabajar los festivos, en "estos" en que parece que el mundo está en un día diferente al que vives tú, da más rabia, sentir que todos los que tienen algo que ver con tu negocio, con quienes trabajas o a quien atiendes, estén de fiesta, por el poco "solicitamiento" de cualquier cosa, y tú estés en la oficina mirando como una arañita baja por la ventana, es un nuevo tipo de tortura...

Estamos en San Pedro Regalado trabajando, y quizás pienses que nos están regalando "tranquilidad" por ello, pero lo dudo enormemente la verdad, esas cosas no pasan, es más bien un castigo por los problemillas que ha habido en el trabajo recientemente, al menos esa impresión me da... Sniff.

Ya que me he quejado por tener que "dar el callo" hoy, aprovecho para hacer otra queja, pero esta dirigida al ayuntamiento de ésta, nuestra querida ciudad...

Por regla general, todos los años, vamos, desde que tengo uso de razón, el autobús en San Pedro Regalado, ha sido gratuito, en parte esa era la gracia, por lo de "Regalado"... La cosa es que el azar ha hecho que este año, el primer 13 de Mayo que trabajo en toda mi vida, el autobús deje de ser gratuito... ¿Mola eh?

Esta mañana me he dirigido al bus, con prisa, como de costumbre, y cuando ha abierto la puerta, he subido, y, con gran disimulo, esperado unos segundos a que me diera el billete gratuito, pero me he percatado de la cara del señor conductor y deducido que el pasaje de hoy, me tocaría pagarlo igual que ayer, e igual que mañana. No me digáis que no parece que el azar me ha hecho una jugarreta, que día más injusto...

A continuación os dejo un poco de la historia de San Pedro Regalado, por eso de culturizar a las masas, como me gusta que me culturicen a mí, la información está sacada de aquí:

Nació en la vallisoletana Calle de las Platerías. En 1403 entra en el Convento de San Francisco a pocos metros de su casa natal. Con tan sólo quince años, ya acompañaba en sus viajes a fray Pedro de Villacreces, fervoroso franciscano que además de fundar el monasterio de La Salceda en Tendilla, impuso la estricta observancia en la regla. En uno de ellos, alcanzaron La Aguilera (Burgos) con la intención de fundar un nuevo convento que renovase la Orden franciscana.

En La Aguilera se dedicará Pedro Regalado a las más diversas labores, destacando el cuidado de los pobres. Fue ordenado sacerdote a los veintidós años y a los veinticinco acompaña de nuevo a fray Pedro de Villacreces, ésta vez a El Abrojo (Laguna de Duero, en la provincia de Valladolid) para fundar otro convento, donde debido a su fama de santo será consultado con frecuencia por miembros de la nobleza.

Al fallecer fray Pedro de Villacreces en Peñafiel en 1422, Pedro Regalado fue puesto al frente de los conventos reformados a la estricta observancia. Su fama de santidad fue creciendo de forma rápida, llegando a atribuirsele episodios de bilocación y se extendió incluso después de su muerte tanto entre el pueblo como entre las clases poderosas, llegando a visitar su tumba en el Santuario de la Aguilera la reina Isabel la Católica.Fue canonizado en 1746 por Benedicto XIV y ese año se le declaró patrón de Valladolid. Su fiesta se celebra el 13 de mayo.

En nuestra ciudad se erigio el 13 de mayo de 2004 (día de su festividad), una estatua en la Plaza de El Salvador, obra en bronce del escultor Miguel García Delgado.

Feliz San Pedro Regalado, a ver si a vosotros os regalan algo, porque está claro que el patrón también está en crisis, y que no tiene ni para el autobús...

viernes, 8 de mayo de 2009

Nieva sin cesar...

6 Pensamientos
Sí, está nevando, ¿increíble verdad?

Sé que no ha salido en las noticias, no ha provocado atascos, retenciones ni accidentes, pero es cierto. Ya va haciendo calor, y se nota, progresivamente, la llega de la primavera, pero nieva.

Cuando llegan estas fechas, en las que el sol empieza a calentar, el suelo arde ligeramente, las glándulas sudoríparas trabajan más, sacamos la ropa de verano del armario, encienden los aparatos de aire acondicionado en los establecimientos y en el autobús (achíst...), empezamos a pensar en las vacaciones de verano y las terrazas invaden las aceras, nieva sin cesar...

Es una nieve peculiar, que viene provocada por el cambio de estación, es la señal de que la primavera ha llegado. Esa nieve no es fría, ni se derrite, ni moja la ropa, no hace que te resbales, ni que te encojas de frío, no cancela vuelos, ni viajes, esa nieve es especial, que cae incluso cuando la cota de nieve, según el meteosat, está en 3000m y estamos a 500m si llega.

En el momento en el que el sol comienza la ascensión por los cielos, el calor comienza a apretar y la gente transita por la calle, comienza a nevar, y de qué manera. Caen cantidad de "copos", que, con ayuda de la ligera brisa que corre, hacen que invadan toda la ciudad.

Esa nieve es muy conocida en estas fechas, igual todavía no sabes a que nieve me refiero, si es así, ya mismo te lo digo, esa nieve es: El Polen.

Esos esponjosos copos de polen, que invaden las aceras y cunetas de la cuidad, que recorren cada lugar como si de una plaga se tratara, no respetan nada, entran por las ventanas, por las puertas, por las rendijas, se pegan en la ropa, invaden nuestros ojos, boca, nariz, e incluso orejas, fabricando un fastidio de niveles nucleares. Por no hablar de las alergias que provoca.

Vas por la calle, en dirección a cualquier sitio, y ahí están ellos, esos copos viajeros, metiéndose por la nariz, provocando estornudos al rozarla, irritando los ojos con su simple presencia, atacándo si vas en dirección contraria al aire, metiéndose en la boca, raspando la garganta, dificultando la respiración...

Mis queridos amigos los árboles, en concreto los Chopos... Sé que nos hacen un gran favor purificando el aire, sujetando la tierra, y demás, a parte del bonito efecto que hacen, pero podrían taparlos o algo en estas fechas, ¿no?

¿Porqué tengo que aguantar que me vayan polinizando cuando voy por la calle? Así, sin presentarse antes, sin saber nada de él, o más bien de ella, y ¿qué le digo a mi madre? ¿Que me dejo polinizar allá donde voy? Como sería eso:

- Mamá, tengo que decirte algo, el otro día cuando salí del trabajo, y... esto... de camino al autobús, pues yo... bueno... no yo sino... esto... pues que... bueno... que ¡¡¡¡me han polinizado!!!!...

No sé como se lo tomaría la verdad... Sería todo un shock, aunque mirándolo por el lado bueno, podría tenerlo y abandonarlo en un parque, que no es ilegal, ni inmoral, ni perjudicial ni nada por el estilo, encima que colaboro con el medio ambiente plantando árbolitos...

En fin, que nieve que nieve... Feliz fin de semana a todos.

Mensaje en el asfalto

5 Pensamientos


Todos los días recorro el mismo camino en bus, y no una, sino cuatro veces, pasando siempre por la misma calle.

Los viajes en bus, aunque no duren mucho, siempre me han parecido largos. Estás "encerrada" en un vehículo lleno de desconocidos. La gente mira por las ventanas, escucha las conversaciones ajenas, observa a los pasajeros intentando imaginar cual es su historia, hacen listas en la cabeza, planifican el día, leen el periódico o un libro, escuchan música, se duermen...

Recorro calles aburridas, plagadas de coches, árboles, comercios, gente... Todo mientras viajo con gente que no conozco, pero no por ello me intrigan menos. No puedes evitar hacer una pasada visual a los viajeros, es un acto reflejo, supongo que es por si conoces a alguien, pero una vez echado el vistazo, siempre hay alguien que te llama la atención, no hay un patrón fijo, un simple "algo" basta para llamar tu atención y dar tarea a tu imaginación, elucubrando sobre la vida de esa persona, a qué se dedica, qué es lo que piensa, dónde se dirige...

Mientras escucho música en la PDA a todo volumen, examino el entorno en el que me ha tocado embarcarme en este viaje, algunas veces además voy leyendo y mirando el paisaje para no pasarme de parada, pero esas veces que te da por mirar por la ventana, sin un sentido fijo más que evitar las miradas encontradas de los pasajeros, observas pequeños detalles, un niño con una amplia sonrisa saltando de baldosa en baldosa, el ama de casa sacudiendo el plumero por la ventana, un pájaro que sigue al autobús, los edificios...

Ayer pasé por la misma calle, de nuevo, y observé algo nuevo, algo que no había percibido en un año de recorrer el mismo camino. Puede que estuviera más receptiva, más observadora, o que se debiera a pura casualidad. Un desgastado mensaje escrito en el asfalto me llamó la atención, pensaba que sería alguna indicación vial casi borrada, pero enfoque y apliqué la visión invertida de mi retina (vamos, leí al revés...) y pude leer completo el mensaje.

El mensaje era escueto, aunque amplio, conciso, aunque completo, gamberro, aunque romántico, desgastado, aunque vivaz en su espíritu, feo, aunque hermoso, sencillo, aunque complejo... Escrito en el carril izquierdo de la calzada, en pintura blanca ensuciada y desgastada por el paso de los coches, dirigido hacia el segundo torreón de una parcela... El mensaje: TE AMO.

En ese momento se me acumularon los pensamientos, ¿quién lo habría escrito? ¿Para quién iría dirigido? ¿Sería una declaración de amor? ¿Quizás una forma más de demostrar el amor que ya le entregaba? ¿O una forma de recuperar algo perdido y pedir perdón? ¿Cómo resultaría la historia? ¿Qué se le pasó por la cabeza a quién lo escribió para hacerlo?... Cientos de preguntas y curiosidades.

Me sentía como en la muestra de un episodio piloto de una serie, la cual acaban por no emitir, y la historia que han comenzado ellos, la tienes que terminar imaginándola tú. Sí, me he interesado por un mensaje escrito en el asfalto, es extraño, pero hace que mi imaginación vuele, ilustrándome con las posibles variantes de la historia...

Desde entonces, cada vez que paso por ahí, leo el escrito de nuevo, imaginando nuevas posibilidades...

¿No os gustaría abrir la ventana por la maña, y leer una frase similar dedicada a vosotros escrita en el asfalto? Aaahhhhh... (suspiro...).