miércoles, 15 de julio de 2009

Finde de Compras en Madrid II

4 Pensamientos

Como lo prometido es deuda, y no me gusta tener deudas con nadie, aquí os presento el resumen del Finde de Compras en Madrid, para vuestro deleite. Nunca está de más advertir que "eso" del resumen no tiene el mismo significado para unos que para otros, y creo que ya sabéis, más o menos, cómo son mis resúmenes, así que advertido queda...

Poneros cómodos, encended alguna luz si es necesario (para no destrozaros los ojos con el ordenador, que os conozco), prepararos un refrigerio si os apetece (pero rapidito, que eso de esperar no es lo mío) y poned el móvil en silencio, porque la película comienza ya...

Viernes:

Con muchísima pena abandono mi cama (tenía mucho sueño...), me arreglo y desayuno como de costumbre y voy al trabajo, por eso de no "pirarme" todo el día. A las 12.15 advierto a mi querida mamá que nos tenemos que ir a la de YA, para llegar a tiempo a la estación. Me despido de todo el mundo, ni que me fuera a ir a la guerra, y bajo a la calle, a esperar a mi mamá, con los nervios de punta por el poco tiempo que teníamos para ir a la estación. Llamo a un taxi, y saludamos con la mano desde dentro, con un poquito de "ahí os quedáis pringáos' que nosotras nos vamos pa' Madrid!!!"

Suele pasar que cuando más prisa tienes, menos margen de error tienes, más ganas de llegar tienes, y demás comparaciones, menos suerte tendrás, y justo ese día cortarán uno de los dos carriles de la calle imprescindible, se llenará todo de coches cuando de normal no hay ni un alma, te harán bromas que ni p*** gracia tienen en esos momentos, etc. Vamos, lo que viene siendo la alineación de los planetas (seguro que sabéis de qué os hablo).

Cuando conseguimos llegar a la estación, saltamos del taxi y corrimos con las maletas a cuestas, como si nos fuera la vida en ello. No miré el reloj en el taxi, y no lo iba a hacer mientras corría, me da miedo ver que era tarde... Vía 1, vía del Alvia, y el Alvia... En movimiento... Embarque cerrado, puertas cerradas y tren perdido... Mi madre con cara de: "No me lo puedo creer, si íbamos bien de tiempo..." Mi cara de: "Joder!!! Sabía que iba a pasar, no me hace caso, la impuntualidad por fin le ha dado un golpe, pero podía no haberme jodido a mí... Joder, todo lo planeado a tomar vientos... Etc..." Me apoyo en la maleta mientras miro con incredulidad como el tren marcha de la estación, "Nunca me había pasado ésto", el corazón lo tengo en un puño, los nervios se desatan, la impotencia puede conmigo y la rabia desencadena el enrrojecimiento de mis ojos y el consecuente lagrimeo...

Nos dirigimos a Información, a ver si hay algún tren que venga pronto, y llegue a Madrid no mucho más tarde de lo que tendría que dejarlos el que hemos perdido. Siguientes trenes con plazas: Alvia a las 5 de la tarde, llegada a las 6; Regional Express (todavía no me explico el porqué de ese nombre, si para en todos los apeaderos de camino...) a las 3 de la tarde, llegada a las 6... Mmmm, difícil decisión... Salgo de la estación indignada, con ganas de coger mis bártulos, ir a mi casa y meterme en la cama hasta el lunes.

Mientras la impotencia crece en mi interior, mi progenitora se cuelga al teléfono, sin decirme a quíen llamaba... Tras un largo rato de lágrimas recorriendo mis mejillas, me dice que tenemos dos opciones: Ir en coche (yo no me hago responsable, sin ruta no sé llegar a Madrid, y mucho menos al hotel, es diferente ir en transporte urbano o andando, que en coche...) o ir en Alsa (Bien!!! Mi transporte favorito...). A esas alturas me viene dando igual, como si me voy a tomar por culo a la derecha y me catapultan con el contrapeso de una aceituna.

Llamo a Alsa, para preguntar horarios, y me dice esa "maravillosa" máquina del diablo, que el siguiente sale a las 14.30, eso sí, después de tenerme un buen rato a la espera con el incesante comentario de: Un momento por favor... Tiraría el móvil al suelo y saltaría sobre él si fuera a arreglar algo... Cogemos todo y vamos a la estación, que menos mal que está cerca, con la idea de comprar el billete y comer algo mientras esperábamos. Cuando llegamos a la estación nos dirigimos a la ventanilla de Alsa, que no me digas porqué, siempre tiene cola, y en esta ocasión de una media hora - tres cuartos... A pesar del cabreo que tenía, se me enciende la lucecita de "Casos de Emergencia, Prohíbido aparcar, llamamos a la grúa..." y voy a la maquina de billetes de Alsa, por un palpito que me dio, espero a que el chico que está antes termine, (no era cuestión de empujarle...) y sin saber cómo funciona, empiezo a tocar la pantalla, yendo más rápido la mano que los ojos. Indico la ciudad de destino, los pasajeros, la fecha y me aparecen los horarios... 13.30 con plazas!!!! Sin pensarlo pulso, y voy sacando la cartera, por si mi madre tardara, le pego un grito de punta a punta y levanto la mano como si hubiera encontrado el eslabón perdido, según me dice el importe, mi madre ya había llegado con la tarjeta por delante, pago y retiro los billetes, el tren sale en menos de 10 minutos, y tengo que pasar por el baño, que el Alsa no para hasta destino y no iba a aguantar...

Corro al baño, haciéndome notar en la estación, ya que era la única que corría, y acompañaba cada zancada con el clac clac clac de las sandalias... Según salgo busco a mi made, que se ha convertido en porteadora de maletas, saco el movil mientras corro (pa' vernos matao'), y según marco, levanto la vista y veo un brazo ondeando al fondo; sin pensarlo corro hacia él, si no era ella, ya la llamaría después... Luego fue mi madre quien corrió, con más tranquilidad, para que engañarnos, al baño, y esta servidora se enciende un cigarro, que dos horas y tres cuartos no es moco de pavo...

Una vez subidas al autobús respiro un poco más hondo, aunque todavía no puedo llenar los pulmones. Sin habernos dado tiempo a comprar nada para comer ni para beber, contabamos con un Aquarius del tuempo, y media botellita de agua babosa, para tooooodo el viaje, fantástico... Yo ya había mandado un sms a mi mejor amiga del colegio, con la que había quedado tras 11 años sin verla (eso fue lo que más me dolio al perder el tren, no poder verla cuando ya me había hecho a la idea), para decirle que no nos podríamos ver. Poco después de empezar a salir de la ciudad fue la primera vez que mi madre dijo: "Lo siento..." Que también os digo, bien podía haberlo dicho antes, que es una frase corta y no hubiera estado de más. Y como ya estoy acostumbrada a que no salgan las cosas como tengo previsto, abrí la reserva de emergencia de Ironía y a pasar el viaje, mientras mi madre hacía referencia positiva a mis recursos en momentos de crisis (A patadas se aprende, y a mí ya me duele el lomo de tantas, aunque parezca mentira, mi cabecita de tamaño standar alberga mucha información, recursos e ideas...).

Cuando llegamos a Estación Sur, o lo que viene siendo la estación de autobuses de Madrid, se me volvieron a saltar las lágrimas, en ésta ocasión de la risa... El autobusero comunica a los pasajeros que se ha llegado al destino, y sorprende el volumen del altavoz, pero lo que provocó la llantina fue la forma de decirlo. Hablaba tan rápido que es como si hiciera competencia a la velocidad de la luz, como entre dientes y en un dialecto parecido al castellano, pero no creo que tenga ni la misma raíz latina, increíble... No pude con menos y me desternille a carcajadas, con los ojos lagrimosos y posturas extrañas incluidas...

Allí comimos un sandwich, que entró solo, y cojimos el metro (bueno, sí, vale, nos montamos en él...), y también menos mal que tenía estudiado el mapa (lo bueno de la planificación y el poder de almacenamiento de mi cerebro), porque sino nos hubiera costado saber cómo llegar. Ahí fue donde encontramos un impedimento, las maletas son anchas, y no caben por cualquier sitio, así que tuvimos que analizar el ángulo necesario para que entrara detrás nuestro...

Después de un transbordo y muchas, muchísimas escaleras, mecánicas y no mecánicas, llegamos a Gran Vía. Otra vez juega a mi favor mi adorada orientación y el almacenamiento de información e imágenes, así que. como si estuviera allí todos los días (gracias Street View), llegamos al hotel, perdón al HOTEL, porque por lo que nos costó estaba más que fantástico, cuatro estrellas, céntrico, limpio, bonito, aire acondicionado... Y qué decir de la habitación, también con aire acondicionado, moqueta, un baño espacioso, buena iluminación... Lo único malo del hotel, la vista que nos tocó, porque la habitación daba al patio, pero a pesar de eso no era desagradable la vista, estaba muy bien cuidado, pero qué más da, si apenas ibamos a estar en la habitación, y ni que fueramos a ver el mar si nos hubiera tocado otra... (Ya que estamos vamos a hacer un poco de publicidad, que para eso me ha gustado, y el blog es mío, el Hotel se llamaba: Siete Islas, y el nombre está puesto a conciencia, ya que cada planta corresponde a una isla canaria, y cada hatitación tiene el nombre de un municipio de la isla en cuestión, la nuestra: Tenerife, en la Orotava).

Después de tirar las maletas y asearnos, fuimos a ver a una amiga, el otro evento del día, aunque éste si se pudo llevar a cabo. Nos enseñó su oficina, y tomamos un café con ella. Cuando la dejamos de nuevo en la oficina, nos pusimos manos a la obra... Comienzan las rebajas por la calle Fuencarral, con su parada obligada en el Mercado de Fuencarral. Evidentemente entramos en más tiendas, en casi todas las que vimos de bajada, pero el Mercado de Fuencarral merece, al menos, una visita. Cargamos con unas cuantas cosillas y, apesar de que allí las tiendas cierran sobre las 9, 9.30, una hora más tarde que aquí, cerramos más de una, y otras nos las encontramos ya cerradas, así que era hora de ir al hotel.

Descansamos 10 minutos y nos arreglamos y vestimos para ir a cenar. Con más sueño y cansancio que hambre, cenamos en Zahara, en Gran Vía, dimos un breve paseo y de vuelta, esta vez para acompañar a Morfeo en su mundo.

Sábado:

El día empieza ya caluroso, pero hay que moverse para hacer todo lo planificado. A las 10 de la mañana ya estabamos saliendo del hotel, y a las 10.03 en Harpo, para comprar cosillas de maquillaje (es de maquillaje profesional, con buenos precios y descuentos si pagas en metálico), y después a desayunar a Mamá Inés en la calle Hortaleza (qué rico el desayuno, mucha variedad, buen precio y mejor compañía, creo que si desayunas rodeada completamente de hombres guapos sienta mejor... Y proseguimos la ruta de tiendas... Lo bueno del hotel, además de lo anterior, es que quedaba en el medio de la zona de compras elegida, y de vez en cuando ibamos a descargar las manos y hacer un pis que otro.

A las 18 ya habíamos acabado la ruta de las tiendas imprescindibles, así que aprovechamos para dar un paseo y tomar y refrigerio en el bar con la terraza más inclinada que jamás he visto... Luego regresamos al hotel a descargar, y volvimos a salir, a pesar del dolor de pies, dolor muscular y el calor que hacía. Mira que me gusta ir de compras, pero imagináros como estaba ya, que suplicaba a mi madre que no entraramos en otra tienda más, lo cual no sirvió de nada, porque acabamos entrando en más...

Esa noche volvimos a arreglarnos y dar un paseo mientras buscabamos un sitio para cenar, en Iowa, en una de las bocacalles de Gran Vía, que como muchas otras, van a dar a la Puerta del Sol. Una larga sobremesa, y de vuelta al hotel como las niñas buenas, que había que descansar y madrugar al día siguiente.

Domingo:

No me puedo mover de la cama, me pesan hasta las pesatañas, en momentos como éstos pienso en porqué "Ir de compras" no está reconocido como deporte olímpico, porque requiere entrenamiento, puede llegar a ser considerado deporte de contacto... Da igual, tengo que levantarme quiera o no, y más vale que lo haga rapidito. Hay que hacer la maleta, prepararse, recoger todo rastro de la estancia y dejar la habitación. Menos mal que la maleta iba vacía a la ida, porque de no ser así, me habría tenido que comprar otra...

Dejamos las maletas en recepción, imaginate sino que coñazo estar con ellas cuesta arriba hasta las 20.15 que salía en tren... Y fuimos a desayunar, y dado que nos había gustado el desayuno del día anterior, y el sitio, pues repetimos en Mamá Inés, con una larga sobremesa después, que nunca viene mal compartir impresiones.

Dimos un paseo y llegamos hasta la calle Preciados, y sorpresa... Estaba todo abierto!!!!! Socorro, no podía más, ni me cabía más en la maleta, ni tenía ganas de seguir peleándome con cierta fauna que regenta las tiendas en rebajas, así que solo compre la funda para el móvil que todavía no tengo (ya os comentaré cuando llega y os hablaré sobre su historia)...

Para comer encontramos un sitio bonito en la Plaza del Carmen, Garbo de llama el restaurante, la terracita es mona, pero por dentro es muy elegante, minimalista, aparente y demás palabras aplicables. Lo malo es que se olvidaron de una pizza, la que al final no trajeron, ya qye tampoco teníamos mucho hambre, y tardaron media hora de reloj en traer el postre (foto del postre bajo estas líneas), que sí, estaba bueno, pero para ser una tarta de queso, me pareció mucho tiempo de espera. Y al traer la cuenta, yo creo que como premio de consolación por la tardanza, nos regalaron una rosa roja de tallo largo a cada una, todo un detalle a pesar de todo (y no, no se la daban a todo el mundo...).
TARTA DE QUESO

Dimos un paseo más y fuimos al hotel a recoger las maletas, e ir con tiempo a la estación, me negaba a perder un tren más... Si rodadas pesaban mucho más que a la ida, a peso para bajar las escaleras del metro, pesaban mucho más... Llegamos a la estación, tomamos algo y nos dirigimos a la Via 16 a coger el Alvia, sin prisa, pero sin pausa. Pasamos las barreras de seguridad y montamos en el tren,. no sin antes, equivocarnos de vagón, intentar echar a un chico que estaba en su plaza, creyendo que era la nuestra, sí, la misma era, pero en el vagón anterior, volviendo a colocar las maletas y echando a un chico que pensaba que era el suyo pero ya le comuniqué miu amable que no, que era el de al lado. Una vez colocado todo, me bajñe a fumar un cigarro, y mi madre preocupada, no me fuera a quedar en tierra (esto lo tengo yo más que controlado, que me conozco los trenes y los procedimientos, y hasta que los azafaifos no montan, el tren no se mueve...). Tras demostrar a mi madre que no tenía fundamento preocuparse porque me quedara en tierra, tuvimos un plácido viaje de una hora y 10 minutos.

FIN

Si has llegado hasta aquí eres un auténtico heroe, si has podido con esto, piensa que puedes con cualquier cosa...

A continuación os muestro alguna prueba gráfica de mis compras...

COMPRAS EMBOLSADAS

COMPRAS EXTENDIDAS

CONCLUSIÓN: Lo pasé muy bien, compré mucho, conocí cosas, viví auténticas aventuras, y anécdotas tengo para exportar. Eso sí, para otra vez adelanto el reloj de mi madre una hora, por si las moscas...
Muchas gracias por vuestra atención, vuestro tiempo, vuestras cervicales y vuestros ojos. Espero que, aunque sea excesivamente largo el post, lo hayas leído entero, y os haya entretenido. A continuación, en los comentarios, podeís mentar a los familiares correspondientes o llamarme lo que quieras, siempre desde el respeto...
Con ésto y un Cola Cao, hasta el próximo post... (aunque creo que os dejaré descansar unos días...).

miércoles, 8 de julio de 2009

Maravillas de la sociedad actual I

12 Pensamientos
¡No apto para estómagos muy sensibles o impresionables!


Ser mujer implica muchas cosas, unas biológicas, otras psicológicas, otras personales y otras sociales...

Está claro que la sociedad impone sus propias normas, que, aunque seamos personas independientes, originales y auténticas, hay que acatar. No por unirse al borreguismo de muchos, sino porque son cosas que, por mucho que quieras reivindicar tu individualidad, debes hacer, sobretodo en el caso de las mujeres. Una de esas cosas de las que una mujer del siglo XXI no puede escapar es de: La depilación.

Existen diferentes métodos, no voy a hacer una tesis al respecto ya que deduzco que conocéis los diferentes procedimientos, tanto hombres como mujeres, que estamos en la era de la información, hombre ya!! (De todas formas, quién desee ampliar información, que se ponga en contacto conmigo a través del e-mail, estaré encantada de informar).

He de decir que yo uso dos métodos distintos, dependiendo de la ocasión, y el tiempo de lucimiento previsto. Si me voy de vacaciones, en verano sobretodo, prefiero la cera, más que nada para olvidarme hasta la vuelta de lo que es la depilación, quitarme una cosa de la cabeza...

Si por el contrario, el periodo de lucimiento es más corto, como un día de piscina, vestir un atuendo concreto, una "noche de café", o similar, me decanto más por lo rápido, para salvar el momento, para resultados óptimos en poco tiempo y en cualquier momento y lugar, mi elemento entonces es la cuchilla.

Cada uno prefiere unos métodos, y por sus efectos son mejores unos que otros, pero también hay que analizar la situación y ver a cual de ellos podemos acceder en cada momento.

De eso va este post, de un día con prisas mañaneras, que se antoja caluroso y piensas rápido en un modelito acorde, y con la misma rapidez con la que has pensado el atuendo, te depilas con la cuchilla que "se adapta a tus curvas de mujer"... Ese es el problema, que las prisas nunca son buenas, y menos si tienes un utensilio cortante en las manos, por mucho que digan que se adapta a tus curvas y formas, no es buena idea, os lo digo yo...

Lo inevitable sucedió, la cuchilla penetró en la piel más de lo debido, sin apenas notarlo, de pensar que era un rozón corriente, a descubrir que más que un cortecillo parecía la disección de la piel de mi pierna... Un trozo de la piel se separó del resto en un segundo, sin poder remediarlo.

De pronto la consecuente hemorragia, y al ser un buen corte, abundante. Con los párpados todavía pegados y las prisas llamando a la puerta, me abastecí de lo necesario, piedra de sal (soy toda una experta en cauterizar pequeñas heridas con mi piedra maravillosa, antes de hacer nada, hay que detener la hemorragia), agua oxigenada y yodo. He de decir que la piedra de sal cauteriza, sí, por supuesto, para eso está, pero nunca había escocido así, también tengo que añadir que nunca me había hecho un corte similar, así que ni me imaginaba lo que iba a molestar.

El nivel de molestia-escozor-sufrimiento-delirio hizo que las lágrimas se me saltaran, y que diversos alaridos salieran desde la garganta. Increíble, ni que me hubiera cortado la femoral y estuviera cauterizando con un hierro candente.

Una vez resolví el escape, desinfecté, que aunque la cuchilla es mía y solo mía, nunca se sabe qué ha podido caer en ella o qué puede tener que no se vea. Pensé que ya estaría, que con el tiempo, evidentemente, se cubriría con una costra, que poco a poco iría desvelando mi nuevo trozo de piel recién nacida. Qué equivocada estaba...

Por lo visto cauterizarla y desinfectarla no era suficiente, y se infectó a la semana, tócate la... punta de la nariz. Ganas de ir al médico ninguna, así que recurrí a la sabiduría de la farmacéutica del barrio de mi yaya, ya que estaba por allí, a ver que me decía. Me tranquilizó el que no pusiera cara de espanto, ni alarmada me mandara dando botes al médico, en lugar de eso, me dió una crema antibacteriana o algo parecido para quitar la infección. Me dijo que a la semana me diera aceite de Rosa Mosqueta para que cicatrizara antes y mejor.

Así que hoy, una semana después he ido a comprarlo. Ya tiene mejor pinta mi herida de guerra bellecil, menos mal... Solo espero que el aceite rosado éste haga bien su trabajo y cicatrice pronto, al menos para que pueda disfrutar de los baños piscineros que surjan. No os muestro una foto, porque ya me parecería excesivo, y no es plan, aunque sea una forofa de las heridas, cicatrices y rasguños, será por mis estudios, menudo libro nos llevaron a clase para aprender a imitar casi todo tipo de heridas y contusiones (ese cápítulo lo dejamos pendiente, en ese de trayectoria profesional que prometí hace dos o tres post), creo que con los datos ofrecidos ya podéis imaginaros el tema...

Siento el post escatológico. Mi principal propósito era advertiros tanto a mujeres como a hombres, por qué no, del peligro de las prisas en momentos poco idóneos. Es mejor llegar tarde, que llegar con un cacho menos de uno mismo.

La belleza requiere su tiempo, su dedicación y planificación, si no puedes ponerte algo porque no está preparado tu cuerpo para ello, y el tiempo no te sobra, no lo intentes, vuelve a abrir el armario, encontrarás algo que ponerte que no implique una sesión de belleza super-express.

Por cosas como estas me cago yo en la sociedad y en la femineidad de mis piernas coño, que como un día me harte, dejo de depilarme y me cambio el nombre por Joder-Qué-Chiwuaka...


martes, 7 de julio de 2009

Personal Shopper, ¿dígame?

7 Pensamientos

Sí, lo que leéis, me he tirado a la piscina. A esa gélida agua donde el futuro es incierto, las decisiones se toman tras su razonamiento, y a veces el cloro se mete en los ojos impidiendo disfrutar del baño. Me he tirado y de cabeza, eso sí, tras hacer la digestión, ponerme el gorro y el protector solar...

Si la metáfora te parece demasiado metafórica, te lo explico...

En el post del día 26 de Junio expuse un dilema, sobre realizar o no un curso de Personal Shopper. Tras pensarlo y analizarlo, razonar hasta lo irrazonable, hablar con diferentes personas y leer vuestros comentarios, me tiré a la piscina, o lo que es lo mismo, decidí hacerlo. Así que a partir de ahora soy estudiante de Personal Shopper.
Éste mismo lunes comencé con el primer debedé y librillo. Tengo pendientes los ejercicios del módulo 1, los que haré a lo largo de ésta semana y la que viene, con algo de tiempo y concentración. Aunque uno de los primeros ejercicios que tengo que enviar a la tutora, trata de realizar una lista de tiendas y centros a los que llevaré a mis futuros clientes. Lo lógico sería que me hicieran hacer una lista de los posibles sitios a los que llevaría a un cliente, o sitios donde podría ofrecer mis servicios, y ya, para poner a pensar a mi cerebro. Pero según lo que he leído, lo que debo hacer es primero una lista de tiendas, comercios y demás donde podría encontrar colaboradores, o lo que es lo mismo, sitios dónde me hubiera presentado como Personal Shopper, que sé que tienen un buen servicio y calidad, vamos, como un contacto, y la siguiente parte es indicar dos de cada (tiendas de complementos, de ropa, boutiques, ópticas, peluquerías, etc), en las cuales desarrollaré esa profesión, aquellas que formarán parte de mi agenda de Personal Shopper...

Mi pregunta es: ¿No se supondría que lo lógico sería que esa lista de colaboradores o contactos fuera un ejercicio al final del curso? ¿No tendría que tener más conocimientos antes de que me "exijan" tener una lista de contactos? ¿Cómo pretenden que consiga esos contactos ahora mismo: "Buenos días, me llamo Joder-Qué-Estress, estoy estudiando para ser Personal Shopper, y me gustaría tenerle como contacto para los futuros servicios que pueda ofrecer cuando desarrolle mi profesión, y poder traer aquí a mis clientes, confiando en un buen servicio, ¿me da su tarjeta?"? No lo sé, no veo muy claro el procedimiento, no sé cómo actuar al respecto, es un poco hipócrita promocionarme como algo que todavía no soy...

Ya preguntaré a mi tutora cómo debo realizarlo, a ver si ella me puede dar las respuestas que preciso, porque ahora mismo estoy un poco perdida (más bien muy perdida). Al menos, si hubieran hecho un capítulo en el módulo, dedicado a la presentación a tal efecto, podría saber cómo enfocarlo y afrontarlo...

Ya os iré contando el desarrollo de mis estudios de ésta profesión... A ver que tal vá...

Finde de Compras en Madrid I

8 Pensamientos

Ya se acerca, ya casi ha llegado, no faltan ni tres días para el "Finde de Compras en Madrid..."

Ya sé que habrá gente que lea esto y no le encuentre la emoción, lo divertido, lo fantástico, lo novedoso o lo especial a ir un fin de semana a Madrid de compras, lo entiendo, hay gente a quien no le gusta ir de compras, ni se divierte yendo, lo hace con frecuencia, o simplemente, no le apasiona como a mí. Todo es respetable, por supuesto, y por tanto, me voy de compras por Madrid.

Ya está casi todo listo, billetes de Alvia, hotelito donde quería, plano de metro, plano comentado de la zona elegida con las tiendas señalizadas, lista de precios de una tienda de maquillaje profesional, encuentro especial... Ya solo falta terminar de pensar que llevaré en la maleta (la cual estreno éste finde, ;) fue el regalo de cumpleaños de mis amigos).

Igual lo del encuentro especial os ha desconcertado algo, o no, quien sabe, de todas formas os lo explico. Mi mejor amiga del colegio se fue hace 11 años a vivir a Guadalajara, y no la veo desde entonces, cuando recién mudada ella, la fui a visitar unos días (fue el primer viaje que hice sola).

Durante todos estos años hemos seguido manteniendo el contacto Guadala (llamémosle así por el momento para preservar su intimidad), bien por carta los primeros años (una gran tradición entre nosotras, aunque se me ha relajado y me debe una desde hace dos años...), por e-mail, por messenger, por mensajes, y ahora por el Tuenti.

Nos separan unos 270 Km, 11 años sin vernos y diferentes caminos, pero a pesar de ello seguimos la una en la vida de la otra, y aunque no hayamos pasado la adolescencia juntas ni compartido los últimos años, mantenemos esa conexión especial, tenemos un vínculo importante, que nos hace crecer paralelas. Pasen los años que pasen siempre formará parte de mi vida, siendo una persona muy importante en mi mundo.

Por eso mismo es un encuentro especial, porque la veré 11 años después, y podré echarle en cara que no haya venido a verme desde entonces... Sí, será una de las primeras cosas que haga tras abrazarla, reñirla, ya que me prometió que vendría a verme pronto, y ya ha pasado más de una década, igual perdió el tren por tardar en hacer la maleta, que Renfe no espera, dice que se va, y se va... Lo importante es que, aunque solo tomemos una Coca Cola rápida, podremos vernos y ponernos al día en versión ultra-rápida.

Y tras el encuentro especial, ir al hotel, tirar las cosas e irnos de COMPRAS... Tenemos la tarde del viernes y el sábado entero. El domingo volveremos a casa por la tarde, para no llegar tampoco muy tarde, que sino no hay quien nos levante el lunes (de todas formas, si alguien se entera de que éste domingo abren las tiendas en Madrid, que me lo comunique, por favor...).
Tengo ganas ya, de ir de compras, de cambiar de aires, aunque solo sea un fin de semana, de encontrar cosas nuevas, de poner a prueba mi maravillosa orientación (va en serio, tengo una orientación muy buena, no era irónico, de verdad, no pongas esa cara, no te miento, cuando quieras te lo demuestro...), de pasear por la noche madrileña, de recorrer calles por las que pasé hace más de cuatro años en una visita relámpago con la clase, de pasar tiempo con mi mamá, conocer cosas, tener nuevas anécdotas, vivir experiencias diferentes...

Ya os contaré como fue el fin de semana y con qué adquisiciones volví, (e incluso subiré fotos de ellas si os portáis bien) intentaré que sea el domingo, aunque no prometo nada, por si acaso, que me conozco... Espero que vuestro fin de semana también sea diferente y especial.
Con esto y un Cola Cao, hasta el próximo post...