domingo, 31 de julio de 2011

Hoy, en Profesiones Frustradas...

Hoy en Profesiones Frustradas... Diseñadora y Artista.

El otro día ya expliqué de qué trataría la sección, e indiqué las dos primeras profesiones. Por lo que no veo necesario alargar más la introducción (si no lo leíste puedes hacerlo aquí).

Diseñadora: Hace muchos años, mi gusto a la hora de vestir era bastante particular -y muy distinto al de ahora-. Las cosas que me gustaban no las había en las tiendas, al menos no en las que tenía a mano. Lo único que me quedaba era transformar la ropa que tenía, dándole mi peculiar toque. Nunca pasaba desapercibida, siempre con algo nuevo en la cabeza. La cantidad de camisetas y medias que habré destrozado modificado en mi adolescencia... Y es que daba igual si era nuevo o si ya lo tenía desde hace tiempo, las tijeras eran mis aliadas y en pocas ocasiones la aguja. Años después de ésto, cuando mi estilo se tranquilizó, comencé a ver en las tiendas la ropa que, tiempo atrás, yo me había autodiseñado... Ésto causó dos cosas, que me sintiera mal, porque parece que esperaron para que yo cambiara mi estilo para ponerlo a la venta, y que me sintiera bien, al sentir que algo tenía que ver -aunque de ilusiones se tratase- en la moda actual, como si hubiera sido una precursora del estilo.

Con el paso de los años mi estilo fue evolucionando -como era de esperar y para descanso de mis familiares y amigos-, hasta convertirse en algo más normal, digamos (dentro de mi pequeña peculiaridad inherente). En la boda de mi primo fui yo misma la que diseñé el vestido que llevaría, el cual quedo maravilloso. Años más tarde diseñé el vestido de la boda de Txispas, y éste quedó mejor. Ambos vestidos gustaron a todo el mundo -quizás en algunos momentos más a hombres que mujeres por el tema del escote- y demostraban que mi cabecita podía hacer otra cosa más. De echo la modista que me hizo los vestidos me lo comentó, que porqué no estudiaba corte y confección, que tenía talento, o me presentaba a algún concurso... A día de hoy no tengo un estilo definido, pues todo depende del día que tenga y cómo me sienta, desde el look más ejecutivo, al más urbano, pasando por el casual... Eso sí, el chándal NO está en mi diccionario, como mucho un pantalón deportivo para esos viajes de trote, pero chándal nunca (ya lo llevé muchos años).

Artista: Ésta profesión es muy amplia, y quizás debería haber dejado un post sólo para ella, pero ya que estamos, comentaré un poco sobre ella, aunque no descarto volver al tema en un futuro. Soy una persona creativa, mucho, y tengo la necesidad de expresar esa creatividad de alguna forma, de muchas más bien. Provengo de una familia de artistas -pues mi padre, muchos de mis tíos y primos, de una manera u otra, están relacionados con el arte- (qué cool  me ha sonado eso), concretamente mi padre pintaba -plumilla y óleo principalmente- y es por eso, digo yo, que cuando era pequeña fui a clases de pintura. No es que se me diera particularmente bien, pero me gustaba, que al fin y al cabo, es lo que importa. Con el tiempo fui dejando esa parte de mi creatividad. Hace año y pico volví a interesarme por ello, pero de una forma más amplia, y no precisamente con la idea de dedicarme a pintar bodegones.

Como estaba de obras en casa, y cambiando la habitación (lo trataré en otra profesión), se me ocurrió hacer un cabecero para la cama. Tenía decenas, o tal vez cientos de etiquetas de ropa -las que venía coleccionando desde hacía mucho, con la idea de emplearlas para algo algún día- y se me ocurrió crear un cabecero con éstas etiquetas. También pinté algún cuadro, raro, excéntrico, muy pobre de técnica, pero fue lo que salió de mi cabeza, a través de mis manos. Por otro lado me dio por jugar con Fimo, hacer llaveros, pendientes, qué se yo... De todo un poco. A pesar de haberlo dejado nuevamente un poco de lado, es algo que me gusta, me apasiona. No es que crea que soy buena, que ni mucho menos lo soy, pero la sensación de liberar la mente a través del arte, de la índole que sea, me resulta tranquilizador, agradable cuanto menos, y si de paso, a alguien le gusta, pues mejor... En la barra lateral podréis ver un nuevo gadjet que os dirigirá a la página de Facebook donde tengo subidas cositas -no es una obligación, que vaya el que quiera, si no lo hacéis no me molestaré- por si tenéis curiosidad. De todas formas, aquí abajo pongo algunas imágenes, porque sí, porque me apetece compartirlas... (Clic en las imágenes para verlas más grandes).

Cabecero hecho con etiquetas.

Cuadro pintado con óleo.

Pincho para el pelo de Fimo.

Llavero de cuentas de Fimo y cuero sintético.

5 comentarios:

  1. Recuerdo tu vuelta a las artes... hermosos tiempos

    Y lo del diseño... no me extraña

    Dicen las malas lenguas que la ropa femenina es una contradicción inherente, cuanto mejor queda, más ganas dan de pedir que se la quite


    Besoooooos

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  2. Hay una raíz común que señalas muy bien tú misma que tan bien te conoces: esa necesidad salvaje de dar rienda suelta a la creatividad que en tí retumba como un tambor interior. Y sale por aquí, por allá, por más allá.
    Saludos blogueros

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  3. EINGEL: Jajajaja, ¿hermosos tiempo? No creo que tanto...

    Jajajaja, tu y tus contradicciones, jajajajaja.

    Besos.

    JOSE ANTONIO DEL POZO: (jo que nombre más largo). Si, es una necesidad constante y sale por todos los lados que puedo ;)

    Besos.

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  4. ¡¡Qué artistaza eres, madre mía!!

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  5. OSCURO: ¡Cómo me gusta leerte por aquí! Muchas gracias ;) Aunque artistaza... tampoco me considero.

    Besos!

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