jueves, 14 de julio de 2011

Jueviernes...


Ante todo, para el que no comprenda el título del post, o el que quiera asegurarse, voy a definirlo. 

Jueviernes: viene siendo un jueves previo a un viernes (como es obvio), que se convierte en el último día laboral de la semana por no tener que volver a trabajar hasta el lunes. Puede emplearse éste término siempre que el viernes no se trabaje, independientemente de si se vuelve a trabajar en la semana o no, porque sea un festivo o por cualquier otra causa, siempre y cuando se dé al jueves la calidad de viernes por no tener que trabajar al día siguiente (aunque se comprende que no todo el mundo descansa los fines de semana). Ha quedado claro, ¿no?

Y es que, queridos lectores, una se ha ganado el derecho a no asistir mañana al trabajo por realizar horas extras durante el mes de Junio. El jefe me convenció ofreciéndome dinerillo (una oferta muy buena) y un día libre, y aprovechando que esta semana estaba sola en el castillo, he decidido usarlo para mañana, para empezar el fin de semana antes que muchos, salir, despejarme (que llevo toda la semana de la ceca a la Meca y de la Meca a la ceca de casa a la oficina y de la oficina a casa), ver unas pelis (que debo una crítica mucho mejor que la del otro día), y hacer un poco el canelo.

Lo que pasa es que he llegado a casa con mucho sueño, y sin comer ni nada me he tumbado en la cama, y lo que iban a ser 5 minutos de relax, se han convertido en hora y media de siesta... Para colmo, con el fresqui que hace, y yo con la ventana abierta, he cogido frío, y me he despertado destemplada y amuermada, como me pasa siempre que me echo una siesta. Con todo el dolor de mi corazón me he levantado de la cama y he comido algo, y si antes estaba cansada, ahora más...

Son las 7 de la tarde, tengo que darme una ducha y vestirme decentemente -que ésta mañana he salido tan deprisa de casa que solo me he calzado las sandalias que tenía a mano, me he puesto la primera camiseta que he visto, el primer pantalón que he pillado y una chaqueta, luego me he mirado al espejo, ¿por qué lo habré hecho...?- y tengo más pereza que el propio bicho con uñas largas...

En fin... Habrá que mover el ass y empezar, antes de que se haga más tarde y acabe quedándome en casa tapada con una manta viendo unas pelis... Que ahora que lo pienso, tampoco es mal plan...

¡Feliz jueviernes!

7 comentarios:

  1. Cuando estudiaba en Salamanca, el día de salir de fiesta a muerte era el jueves. Deberíamos importar esa costumbre a Valladolid

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  2. Disfruta del fin de semana

    Que el lunes está lejano aún y no ha de turbar nuestros pensamientos

    Besooooos

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  3. A mi también me pasa eso de echarme la siesta y acabar peor, pero a veces es que estamos muy cansados y nuestro cuerpo nos da un toquecillo de atención.

    Aprovecha tu fin de semana largo =)

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  4. ERIWEN: Bienvenida! Lo de hoy más que toquecillo ha sido empujón...

    Gracias. Besos.

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  5. Pues a mí me encanta la siesta, las cosas como son. Si duermo menos de dos horas, aquello no me sabe a nada.

    ¡¡Vive la vida, vive la siesta!! (ya lo cantaba Paco Pill, jejejejeje)

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  6. OSCURO: Ya que se echa, se echa bien, no?? Jajajaja.

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  7. Sí, yo sin pijama y bata de guatiné no soy nadie, así que cuando me pongo, me pongo bien

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