miércoles, 27 de julio de 2011

Reflexiones... en Madrid


Como ya he contado en un post anterior, el fin de semana lo he pasado en Madrid. A pesar de que me gusta mi cuidad, Valladolid, soy consciente de las carencias que tiene, y son muchas.

Cuando voy a Madrid me siento distinta. Soy extraña en la ciudad, es cierto, pero de alguna manera no lo soy. También cabe decir que no me he recorrido la ciudad entera, y que un fin de semana puede ser muy bonito en cualquier sitio, que otra cosa sería vivir allí. Siempre he dicho que no sería capaz de vivir en Madrid, hay mucha gente, todo es muy grande, las distancias muy largas, etc, etc, pero éste fin de semana lo he visto de otra forma.

No me explico a qué podrá deberse, no digo que me viera viviendo allí, pues estoy muy a gusto donde estoy, ni tampoco digo que fuera una idea descabellada...

Desde que llego, hasta que me voy, mi actitud no es la de una guiri más, me fundo con la ciudad, o eso intento, monto en el metro como que lo hiciera a diario, recorro las calles como que viviera allí, y no me sorprendo por lo que vea, como que lo viera a diario...

Sentada en una terraza en Gran Vía, viendo pasar a la gente, mientras tranquila me tomo un Frapuccino de chocolate, se me antoja tan relajante, como a alguien le pueda parecer el cantar de los pájaros. El ir y venir de la gente, desconocidos al fin y al cabo, unos más reseñables que otros, de aquí, de allá, simplemente pasan... Mi mirada barre la calle, se posa en algunos y obvia a otros... Los coches pasan, las luces iluminan la gran ciudad, ya sea la del sol, o las del alumbrado. La ciudad tiene algo especial que me hace desconectar.

Es una ciudad que me hipnotiza... La oferta cultural de Madrid, a todos los niveles no es comparable a la que vivo día tras día en Valladolid. Allí la gente no se sorprende si ve a alguien con una forma de vestir distinta, ni si ve una pareja del mismo sexo en actitud cariñosa, aquí muchas veces les falta señalarles con el dedo... Y es que, la triste verdad es que Valladolid, por más que quiera "ser", le falta mucho para comenzar a lograrlo. Por otra parte, ¿quién se aburre en Madrid? ¿Quién no tiene al menos uno o dos planes que le llamen la atención, o sitios a los que ir? ¿Querer cenar a las 12 de la noche sin que te miren mal, y no sea en el McAuto 24 horas? Eso aquí es distinto... Te aburres, claro, la oferta cultural es bastante escueta y monótona. ¿Planes? A veces cuesta encontrar uno, y no pidas ya que sea distinto al de siempre...

No es que idealice Madrid, pues soy consciente del "ying-yang" de las cosas, y que ante lo bueno, siempre hay cosas malas, pero quizás en éste viaje se me haya planteado de una forma distinta... Quizás me ha entrado "hambre" de Madrid, de conocer, visitar, explorar, vivir y sentir...

Y es que, queráis o no, soy una urbanita irremediable... 

8 comentarios:

  1. Viví allí seis años, fui muy feliz y siempre que vuelvo (cuatro o cinco veces al año, mínimo) me planteo quedarme. De hecho, si mi vida diera otro cambio, ahora mismo Madrid sería mi opción nº 1. Así que... qué te voy a contar.
    Beso!

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  2. Es que Madrid es una ciudad acogedora, en el momento en que uno entra en Madrid, se siente de Madrid. Nadie te pregunta de dónde eres, porque independientemente de lo que ponga en tu DNI (o pasaporte), eres de Madrid.

    Esa es su principal cualidad y su principal virtud. Que tiene defectos, ¿quién no los tiene?

    Una de las cosas que más lamento de haber nacido en Madrid es no poder ver la ciudad con los ojos de aquel que la ve por primera vez, pese a ello, muchas veces consigue sorprenderme, porque yo dejo que suceda (así que no seas tonta, y por hacerte la guay, la que está de vuelta de todo, renuncies a sorprenderte por aquello que veas).

    Un besito

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  3. Pequeña urbanita, pues yo no rechazaría esas ganas, sobretodo teniendo en cuenta que tienes hasta una oportunidad laboral. Uno nunca debe renunciar a sus impulsos, a veces eso le lleva a encontrar su lugar.
    Entiendo lo del aburrimiento, yo a veces pienso que si viviera en Barcelona, me iría a recorrer las Ramblas en lugar de quedarme en casa, pero aquí tengo campo, que es otra opción, y sólo me separan 15 minutos en coche de mi querida Barcelona.

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  4. Quizas lo que necesitas ahora mismo es un cambio... un tiempo con un ritmo de vida distinto. Valladolid y Madrid se complementan, lo que tienes en un sitio te falta en el otro y viceversa... y a veces gusta dar bandazos e ir al otro extremo.

    Porque cambiar, para hacerlo solo un poquito... como que no


    Y vale de chorradas que seguro que no he acertado una jeje

    Beosooooos

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  5. CMQ: Tiene algo especial... Algo que se nota mucho, y más si vives en una ciudad como la mía.

    Besos.

    OSCURO: Sí, es acogedora, dentro de lo grande y "extraña", resulta cercana.

    No pretendo "hacerme la guay", ni pretendo "estar de vuelta de todo", ni mucho menos ese es mi estilo. Quizás no lo expresé con la suficiente precisión...
    Cuando vives en una ciudad donde todo lo miran tanto, la gente se cierra tanto en banda y no ve que las cosas evolucionan cada día, pero tú no eres así, ir a un sitio donde tienen la misma actitud que tú, un sitio en el que no se te quedan mirando fijamente, donde no se sorprenden por cómo vaya una persona, o lo que haga, es como estar en casa... No digo que no me sorprenda por nada, a pesar de haber visto muchas cosas, sino que hay cosas que creo que no son para sorprenderse, sino para tomarlas como lo que son, algo normal.
    Claro que me sorprendo cuando voy a algún sitio, por muchas veces que haya ido y algo es digno de ello, incluso en mi propia ciudad en la que vivo día tras día. Una cosa no quita a la otra.
    Quizás no hayas leído el post del finde como me hubiera gustado que se leyera, pero puede verse (puede que entre lineas), lo que me sorprendo de algunas cosas...

    Besos.

    REBECA:La oportunidad laboral es irrisoria si no vives en Madrid, pues pagaban 1€ por persona que llevaras al bar y consumiera... Por mucha gente que lleve, no me daría para vivir allí...
    Siempre me ha costado lanzarme a la piscina cuando no veo el fondo, aunque cuando lo he hecho enseguida he salido a flote, pero ese miedo no se me va, y Madrid no es una piscina, es un océano en comparación. ¿Encontrar mi lugar? Quizás... no te lo niego, pero el miedo es más poderoso.

    El aburrimiento es doloroso a veces... Siempre lo mismo, siempre con los mismos, y no es que no me gusten mis amigos, si fuera así, no los llamaría así, pero es una rutina tan cansada... Día tras día rutina, en el trabajo, en casa, con los amigos... Nada nuevo, nada motivador... Ojalá tuviera yo la Rambla a 15 minutos...

    Besos.

    Eingel: Un cambio lo necesito desde hace tiempo, ¿un ritmo de vida distinto? Sí, supongo que sí, pero ¿cómo? Nunca he sido de dar bandazos... Siempre he sido "una conductora "responsable", yendo por mi particular camino, pero no me sale eso de dar bandazos...

    Besos.

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  6. Yo lo había entendido perfectamente, pero aún así, gracias por la aclaración ;)

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  7. OSCURO: Pensé que no... pero me alegra haberme equivocado ;)

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