jueves, 25 de agosto de 2011

El espejo distorsionado


"Siente tus costillas, cuéntalas. Siente tu clavículas, los huesos de tus caderas, siéntelos, y aprende a sentir la belleza en tus manos. Tú belleza."

"Y si ese chocolate te venció...tiene que salir por donde entró..."


Cosas como éstas me revuelven las entrañas... Son actitudes que no alcanzo a comprender por más que lo intento.

A much@s nos gustaría perder esos kilos de más, para estar más san@s, sentirnos mejor, poder ponernos esos pantalones tan bonitos que vimos en un escaparate pero que no fabrican para nuestras curvas... Pero una cosa distinta es cuando se traspasan ciertas fronteras, fronteras peligrosas además. Los extremos nunca son buenos.

Es triste ver que hay tanta gente que cae en problemas alimenticios, que se convierten en problemas psicológicos. La imagen de sentirse guap@s, delgad@s, liger@s, etc,  les nubla el juicio. Dejan de vivir en la realidad, y existen sólo en la suya propia, una oscura realidad a decir verdad. "Cuento cada caloría, mastico 100 veces cada bocado para cansarme de comer, me alimento de agua, me provoco el vómito..." Éstas son algunas de las directrices que siguen personas afectadas por la anorexia y la bulimia.

Es tal la obsesión que alcanzan, que dejan de ser personas, y se convierten en marionetas de una enfermedad autodestructiva. Desean tanto lograr esa perfección-imperfecta, que, además de destrozarse sus propias vidas, destrozan las vidas de los que están a su alrededor, mienten y engañan, primero a ell@s mismos, luego a los suyos. Acaban siendo esqueletos con fundas de piel, cuerpos demacrados, por dentro y por fuera, con graves problemas psicológicos... 

¿La culpa de la enfermedad? Es fácil atribuirlo a la sociedad, a la moda y a la publicidad, pues en cuantiosas ocasiones nos intentan hacer creer que un cuerpo delgado nos llenará de éxito, amistades, reconocimiento, amor... En cierta parte es cierto, pues parece ser que esta fantástica sociedad del siglo XXI dictamina, entre otras cosas, tener una imagen concreta para encajar, para ser aceptado socialmente y que todo lo que se aleje de ello es motivo de exclusión, y así lo vivimos, en numerosos casos, los que nos alejamos de esa idea que proyecta la sociedad. Al margen de lo anterior, no podemos sacar balones fuera, y pensar que de todo tiene culpa la sociedad, pues ésta expone algo, y está en nuestro libre albedrío elegir en qué lugar nos posicionamos, seguir o no seguir los dictámenes de las modas, los iconos o la sociedad en general. 

Tenemos una mente racional con un fin, y éste es un claro ejemplo de utilidad, subirnos al barco, o ir navegando en zodiac, con nuestro propio motor. 

Siempre podremos culpar a otros (la sociedad, la moda, la publicidad, el camarero del bar que atiende antes a las pechugonas, el niño que se metía con nosotros en el colegio, la dependienta que nos mira con desprecio al pedir una talla más...), pues es tan humano como el respirar, pero hay momentos, en los que claramente -siempre desde mi opinión-, los problemas de autoestima son los grandes desencadenantes de enfermedades como la anorexia o la bulimia.

Si preocupante es que haya personas que piensen y sientan así, lo es más que éstas inciten y animen a otros en sus mismas circunstancias, y más incluso -si eso es posible- que lo hagan en medios públicos de libre acceso, como puede ser Internet, por medio de Webs, Blogs, Twitter... Concretamente en éste último podemos encontrar joyas como éstas:


Yo desde aquí, NO permitiré que nadie me diga en qué momento seré o dejaré de ser una princesa, NO permitiré que digan que no soy linda por tener más de 2 años y estar gordita. NO permitiré, como nunca he permitido, que nadie me haga creer que soy menos de lo que yo sé que soy. NO permitiré que nadie se atreva a juzgar mi belleza por los kilos que pese. NO permitiré que ésa gente, que se vanagloria de querer la perfección y estar de camino de ella, contagie a otros con sus ideas infectas. 


Cada vez que vea un ataque a la autoestima, una vejación de la clase que sea, actuaré, aunque tenga que romper uno a uno los espejos distorsionados. Por mi parte, os insto a denunciar los sitios en los que se promocionen éstas enfermedades, y ayudar a quienes están enfermos por su culpa.

 Existen páginas centradas en informar de las mentiras que webs y blogs pro-ana y pro-mina publican (como ésta, o ésta, ésta también) y ayudar a l@s afectados (os pongo algunas):


Si encontráis alguna web innapropiada en cuanto a anorexia y/o bulimia (aunque también de otros temas si éstos deben ser denunciados), podéis denunciarlo en IQUA y en Protégeles.

Y ahora, si me lo permitís, y sino también, me voy a comer unas patatas fritas...

7 comentarios:

  1. Creo que conoces mi opinión sobre estas cosas... has visto mi actitud

    Nunca me ha preocupado si la chica que me gusta tiene un par de kilo de mas (o veinte) Las chicas de las revistas o de los videos porno solo sirven para pasar un buen rato mientras las ves, pero para compartir algo mas... las curvas no lo son todo, ni siquiera lo mas importante

    yo creo en las personas, no en los numeros. Y prefiero que haya donde agarrar


    Besoooos


    (palabra de confirmacion.. sessi)

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  2. EINGEL: Jajajaja, hablando de curvas, es el mejor palabro de verificación que podía salir ;)

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  3. Por desgracia me ha tocado vivir esta enfermedad en segunda persona pero muy de cerca, y si bien antes de "conocerla" tan en profundidad pensaba igual tenía una opinión al respecto, me he dado cuenta de que es algo mucho más complejo de lo que parece.

    No se trata de una simple "tontería con la comida", es una enfermedad muy seria, y como tal no creo que haya que hablar de "culpables" sino de "causas". Y entre ellas, por mi experiencia, diría que la principal es la baja autoestima, pero a su vez esta tiene otras causas, que son, en parte, y sólo en parte, la presión de la sociedad.

    Por lo que sé, otra de las principales razones es un ambiente familiar muy exigente, excesivamente exigente, diría. La sensación de que nada es suficiente y nunca se es lo bastante bueno, sumado a ciertos factores es, supongo, lo que te hace caer.

    Vivir el tema tan de cerca me ha hecho replanteármelo y pensar en muchas cosas, entre ellas cómo debe de ser tener una enfermedad como esta, si ya de entrada la persona que la padece se siente tan mal consigo mismo y en su visión distorsionada de la realidad todo el mundo es o bien perfecto o bien algún monstruo en quien no se quiere convertir.

    Cómo debe de ser también ver que todos a tu alrededor comen, despreocupados, porque les apetece, porque tienen hambre o por "gula", sin pararse a pensar en qué hacen, en cuántas calorías tiene aquello que van a ingerir, en la cantidad de ejercicio que van a tener que hacer después o en lo culpables que se van a sentir. Simplemente comen porque les apetece, y tú eres incapaz de hacerlo. Supongo que esto te debe de meter cada vez más en una espiral difícil de salir.

    Uy, no sé si mi comentario suena demasiado dramático o serio, tan solo quería compartir mi opinión sobre el tema porque la verdad es que el hecho de vivirlo tan de cerca me ha marcado mucho, y me ha hecho entender la complejidad del problema y verlo desde el punto de vista de la persona afectada.

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  4. Estoy bastante de acuerco contigo. Creo que hoy en día "la sociedad tiene la culpa de todo" Parece que es la moda y, sobre todo, el mejor modo de escurrir el bulto.
    No discuto que este sea un tema complejo, que existan muchas perspectivas, y muchos "posibles culpables", pero al final, el único dueño de su cuerpo es uno mismo.

    Un besito

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  5. Hola, me ha gustado mucho el post y la verdad que la conclusión de denunciar todas estas páginas es genial.
    Sin embargo, la culpa no es sólo de la sociedad (claro que no), pero desde luego no creo que ninguna persona enferma de anorexia o bulimia sea de las que echa la culpa a la sociedad. La falta de autoestima es un rasgo en muchas de estas personas pero me parece que lo tratas con demasiada ligereza en ese sentido y desde luego no es tan sencillo como la falta de autoestima. Estamos hablando de una enfermedad psiquiátrica con un síntoma principal (dismorfopsia o alteración de la percepción de la propia figura) y llega un momento en el que no eres dueño de ti mismo, es decir tu involuntariamente percibes tu cuerpo de una manera que no es.
    Un saludo

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  6. Es un tema peliagudo. A mí también me tocó sufrir muy de cerca un caso de anorexia, fue la única novia que he tenido.

    Desde el principio hablaba de que le encantaría perder unos kilos, pero yo respeté su decisión y no le di mayor importancia, aunque siempre insistí en que no le hacía falta, hasta que la obsesión por perder peso se convirtió en su único objetivo vital. No obstante, al no estar todavía demasiado delgada, no pensé que tuviera ninguna enfermedad (yo la anorexia la conocía de oídas y poco más, y la asociaba a mujeres que estaban totalmente en los huesos). Yo intentaba convencerla una y otra vez de que estaba muy guapa así, y que no necesitaba estar más delgada. Esta insistencia me costó muchas discusiones -estaba super irritable y totalmente insoportable- y finalmente terminó con nuestra relación, porque me veía como un obstáculo en su objetivo de perder peso.

    Al cabo de unos meses volví a quedar con ella para tomar un café y se me cayó el alma a los pies, estaba como un palillo. Poco después la ingresaron y llegamos a temer por su vida. Hace años que no la veo (y no tengo muchas ganas, la verdad), pero afortunadamente, ya está totalmente recuperada.

    Evidentemente, en la enfermedad influye la propia personalidad y la autoestima de la persona que la sufre, pero es una de las consecuencias de esta sociedad en la que todavía se televisan concursos en los que se trata a las mujeres como a ganado, que nos encontramos con el requisito de "buena presencia" en algunas ofertas de trabajo, y que nos venden la mujer con "cuerpo Danone" en todos los anuncios.

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  7. SARA GREY ROBBINS: Primeramente, bienvenida. Estoy contigo en que es una enfermedad muy seria, y que uno de los principales desencadenantes es una baja autoestima.

    El comentario es serio, pero es que es un tema serio. Siempre se agradecen las opiniones, de la clase que sean, siempre que vengan desde el respeto. Deseo que esa persona cercana tuya haya, o esté saliendo de ello.

    Vuelve cuando quieras ;)

    OSCURO: ¡Qué decir? No se puede culpar siempre a otros, nosotros mismo tenemos un control sobre nuestros actos, el mundo ofrece posibilidades, es nuestra elección elegir una u otra...

    Besos.

    ANYTA: Bienvenida. Me alegro de que te haya gustado el post.

    Siento que te parezca que lo trato con demasiada ligereza, nada más lejos de mi intención.

    Ante todo, en éste blog hablo de muchas cosas, no tiene un tema concreto, simplemente lo que pasa por mi mente, casi en el momento en el que pasa. Lo escribí con el pronto, con la ira que despertó en mí ver Twitter de la clase que aparecen en el post, y no me paré a "investigar" causas ni documentar ampliamente mis alegaciones (de ahí que sea un blog personal, y no de investigación). Sé que es una enfermedad psiquiátrica, y que altera la percepción de la propia imagen, también sé que no es algo sencillo de tratar y que por supuesto, todos los afectados merecen ayuda.

    No pensé que lo hubiera tomado a la ligera, y siento si así lo interpretaste.

    Un saludo, vuelve cuando quieras.

    JBH: Lo malo es que muchas veces no lo ves venir, y no puedes prestar ayuda en un momento más receptivo, por decirlo de alguna manera, cuando todavía no es "tan grave".

    Como he dicho en el post, la sociedad puede influir, pero uno mismo es el que está en el poder de la toma de decisión, ayudado por su personalidad y su autoestima, tanto para bien, como para mal. Claro está que la imagen que proyectan de la mujer, y también del hombre (pues en muchos casos se cree que es una enfermedad únicamente femenina, cuando no es así) es de "cuerpo Danone", mercados de ganado y filtro por apariencia. Por desgracia vivimos en un mundo que juzga antes el envoltorio que el interior del envase, pero creo que otro defecto de la sociedad, más grave, es no fomentar una autoestima sana (tanto los medios, como la familia, amigos...) desde la infancia, crea brechas susceptibles de quebrarse al crecer.

    Me alegro de que tu ex esté totalmente recuperada, casos así avivan la idea de que hay salida a ésta enfermedad.

    Besos.

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