domingo, 9 de octubre de 2011

Hasta siempre Comandante Che Guevara


Che Guevara retratado por Alberto Korda

Hoy se cumple el 44º aniversario de la muerte de Ernesto "Che" Guevara.

No dedicaré el post a hablaros sobre su vida, su lucha o sus convicciones, para eso ya tenéis Google y su amplia "sabiduría", y de ahí podréis sacar vuestras propias conclusiones -si no las tenéis ya- sobre quién fue el Che.

Por más que intento recordar  cuando y el por qué me interesé por él, no lo consigo, no alcanzo recordar a qué se debió ese interés, repentino podemos decir, por saber de él. Hace de esto unos años ya, sobre mis 16-17 quizás, puede que por un creciente interés en la política, en las ideas, en la revolución -y entiéndase que hablo de cualquier tipo de revolución-, en grandes personajes de la historia; cuando comenzó mi hambre de conocimientos, cuando comencé a ser consciente -de una manera más palpable- de que tener unas convicciones propias y ser fiel a ellas era algo realmente importante. 

En aquellos años, en los que las chicas de mi edad (en su gran mayoría) leían libros ligeros, o la típica literatura de adolescentes -presumiendo que leyeran algo que se escapara del currículo escolar-, yo leía biografías del Che, textos de Martin Luther King, el Manifiesto Comunista, y todo lo que tuviera que ver con una disconformidad con lo establecido, con el despertar y rebelión social que cayera en mis manos, por lo que es probable que fuera en ese momento cuando comenzara mi interés por la utopía.

Tuve una temporada en la que El Che era mi tema principal. Contaba detalles, historias, anécdotas, leía sobre él, compré un DVD biográfico y contaba con comentarios y entrevistas de gente que le conoció. 


Recuerdo que un día, montando en el bus para ir a clase, con mi carpeta en la mano, el autobusero, al ver en ella una foto del Che, me preguntó si era un futbolista... Mi cara, claramente, debió ser un poema. Indignada, pero educada, le contesté que se trataba de El Che Guevara. La cara del autobusero quedó pasmada y no dijo nada más. Todavía no sé si su cara denotaba sorpresa o ignorancia.

Estando un día en casa, estudiando -o haciendo como que lo hacía-, llegó mi primo pequeño, el cual por aquél entonces tendría unos 8-9 años. Al ver la foto de El Che en la carpeta, me preguntó si era mi padre. Por un momento se hizo el silencio, pues la pregunta me pilló desprevenida, y me sorprendió sobremanera. Miré la foto un momento, y vi un ligero parecido, parecido que, hasta aquella pregunta, no había visto antes. Tras contestarle de quién se trataba, el marchó contento por haber recibido una respuesta, y yo me quedé allí, mirando la foto, como esperando a descubrir algo más de ella.

Más tarde, en una clase de inglés, la profesora nos encargó que escribiéramos brevemente sobre alguien a quien admirásemos, o alguien que representara algo para nosotros. El texto escrito debería ser leído, obviamente en inglés, delante de toda la clase. El día de la lectura escuché redacciones sobre futbolistas, cantantes, actores, etc, pero ninguna sobre alguien que hubiera defendido o luchado por algo, ningún personaje que hubiera hecho algo trascendente para la sociedad, ningún científico, inventor, filósofo, político, artista... Cuando llegó mi momento, pronuncié mi redacción sobre El Che de memoria. El personaje sorprendió a todos, a la profesora, y a mis compañeros, los cuales, en su gran mayoría, le desconocían por completo.

Como ante todas las opiniones, siempre habrá algún detractor -muchos o pocos-, y no es mi intención hacerles cambiar de opinión. Está claro que todo el mundo tiene un lado bueno, y uno malo -todos poseemos un yin-yang interno de una manera u otra, más o menos imperante uno de los lados-, y que El Che no fue una excepción. Sólo puedo decirles que, por muy en desacuerdo que estén con sus ideas y acciones, deben saber reconocer que fue un hombre que se mantuvo firme en sus convicciones.

Para ir terminando el post, a continuación transcribo la carta que les envió a sus hijos antes de morir:

A mis hijos
Queridos Hildita, Aleidita, Camilo, Celia y Ernesto:
Si alguna vez tienen que leer esta carta, será porque yo no esté con ustedes.
Casi no se acordarán de mí y los más chiquitos no recordarán nada.
Su padre ha sido un hombre ha sido un hombre que actúa como piensa y, seguro, ha sido leal a sus convicciones.
Crezcan como buenos revolucionarios. Estudien mucho para poder dominar la técnica que permite dominar la naturaleza. Acuérdense que la Revolución es lo importante y que cada uno de nosotros, solo, no vale nada. Sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda de un revolucionario.
Hasta siempre, hijitos, espero verlos todavía. Un beso grandote y un abrazo de 
Papá.

Algunas canciones dedicadas a El Che:



Aquí abajo os dejo un documental sobre El Che Guevara:


Anécdotas:

★ Narra Carlos Alfara que en una ocasión se envió para Guanahacabibes a un administrador de una fábrica que había cometido malversación. Cuando el Che se enteró llevó el caso al consejo de dirección y especificó:
- De ninguna manera ese hombre va para Guanahacabibes. Ese hombre tiene que ir para la cárcel.
Guanahacabibes es para los revolucionarios que se equivocan; para los ladrones está la cárcel.


★ El Che tenía una gran humildad -nos dice Salvador Vilaseca-. Cuando fue nombrado presidente del Banco,
llamó a un amigo para que fuera a trabajar con él en un cargo de importancia de esa institución. El amigo,
asustado por la responsabilidad que el cargo significaba, le objetó no creía tener condiciones para desempeñarlo, puesto que no sabía nada de banca, a lo que el Che le contestó:
“Yo tampoco sé nada de eso y estoy de presidente”. Con esta respuesta dio dos lecciones al amigo, una de
humildad y otra del deber que tiene todo revolucionario de ocupar el puesto que la Revolución le asigne.



Pesos cubanos con la imagen de El Che

★ Mariano Rodríguez cuenta en el libro Con la adarga al brazo que un día salían de Fomento en el Chevrolet del Che y este iba manejando, pero aparece en la carretera un viejito manejando una bicicleta que llevaba en la
parrilla una guataca con el cabo apuntando para la vía. El Che no ve el cabo de la azada y al cruzar toca con el
guardafangos derecho el palo y lanza al viejito y la bicicleta a la cuneta. Automáticamente detiene el auto y se
preocupa por la salud del anciano quien está sentado mirando los golpes que se ha dado la bicicleta. Llega el Che y le pregunta:
-¿Se ha dado algún golpe? ¿Le ha pasado algo?
Levanta la cabeza el viejito y cuando reconoce que era el Che le dice:
-¿Pero fue usted quien me arrolló?
-Sí, por desgracia
Y el viejito decía:
“¡Qué desgracia de qué! ¡Qué suerte tengo yo, que usted me haya arrollado! ¡Usted sabe lo que es que yo le diga a mi familia que usted me arrolló! ¡Qué suerte tengo yo de haber salido hoy...! ¡Si no salgo hoy usted no me arrolla! ¡Qué clase de suerte tengo yo!”.
El Che sonriente exclama: “Todavía este hombre me da un beso por haberlo arrollado...” Le dice al viejito: “Deme acá su bicicleta para mandársela a arreglar”
Pero el viejito argumenta: “¿Arreglar? ¡No! ¡Qué va! Esta bicicleta yo no la arreglo ya nunca más, esta bicicleta
la guardo para enseñarla a mi familia del día que tuve la suerte de conocer a Che Guevara...”
De todos modos el Che le envió posteriormente una bicicleta.

★ Cuando el Ministerio de Industria se trasladó para el edificio que hoy ocupa el Ministerio del Interior, cuenta
Alfara que había un perro que todas las noches cuando el Che se retiraba salía corriendo y ladrando detrás de los carros. Un día uno de los escoltas se le acercó y le dijo:
-¡Mira que este perro molesta! Lo vamos a amarrar para que no ladre más, a ver si luego lo soltamos por otro
lugar.
Y así se hizo. A las dos de la madrugada el Che se marchó, pero para sorpresa de todos, regresó porque sencillamente había notado la ausencia del perro, pensó que la suerte que podía correr el animal era oscura, y de muy mal humor, obligó a los escoltas a ponerlo de nuevo en libertad.


★ Una vez, en aquellos días duros de la Sierra Maestra, pasó la columna junto a un naranjal, algunos compañeros tomaron naranjas contraviniendo la orientación del Che. Alfonso Zayas, cogió una y al conocer la orden del Che la arrojó. El Che dispuso que el que hubiera cogido naranjas no tomaría chocolate. Guiado por su intuición se acercó a Zayas:
- Alfonso: tú cogiste naranja.
- Sí Comandante, cogí una pero no me la comí, la boté al camino.
- Bueno, no importa. Si cogiste una naranja no puedes tomar chocolate
Estas medidas respondían al doble propósito de respetar lo que poseían los campesinos e impedir que quedaran huellas de los rebeldes.


★ La primera vez que el Che habló en la escuela de reclutas de Caballete de Casas, todos estaban muy
emocionados. Cuando terminó de hablar, Herrerita gritó:
-¡Viva el Che!
- Che preguntó:¿Quién gritó viva el Che?
Herrerita sale de la tropa y afirma que es él. Al momento el Che le dijo:
- Hay muchas cosas a las que se les puede dar vivas, como a la Bandera, la Patria, a Martí. Nunca se las des a un hombre que vive.


★ En el libro Descamisado, Enrique Acevedo cuenta como el Che dio un ejemplo difícil de olvidar cuando un día en que se repartió una lata de leche por hombre, el de suministro dejó alrededor de cinco o seis latas
sobrantes guardadas en una esquina. El ojo sagaz del jefe de la columna lo detectó y preguntó qué era aquello. El gran camaján le contestó con una sonrisa perruna:
- Jefe, esto es una pequeña reservita para la comandancia o para lo que usted diga.
Con una elegante patada del Che las latas cayeron dispersas por el suelo:
- Mira, guataca, dale y reparte ahora aunque sea a una cucharada. Que esto no suceda más.
Acostumbrados ya a ese trato tan justo, era difícil comprender el régimen que existía en este campamento.


★ Joel Iglesias Leyva contó cómo cuando el combate de Mar Verde cayó herido frente a los guardias y el Che
tuvo que rescatarlo, se hizo las primeras curas y lo envió al hospital de La Mesa, pero antes de ello le sacó las
pertenencias que llevaba en el bolsillo. Es por ello que vio una cartica de amor que le había escrito a una muchacha y supo entonces que ya sabía escribir por lo que lo ascendió a teniente.


★ En la revista Moncada en el año 1987, Ricardo Martínez narró que no podía olvidar la vez que hambriento y
desfallecido ascendía la escarpada pendiente de una montaña, se había quedado rezagado, a la retaguardia de la tropa, y estaba solo. Sin fuerzas se derrumbó junto al trillo, permaneciendo inmóvil, como muerto. De pronto,
unos pasos llamaron su atención, miró hacia abajo y descubrió al Che que con dos mochilas encima y ahogado
por un fuerte ataque de asma subía la cuesta.
Lo observó con pena. Llegó hasta él, y al tiempo que le daba unas palmadas en el hombro, le decía con su acento argentino:
- ¡Vamos, muchacho, ya estamos llegando!
Las palabras animosas de aquel que no era cubano, y a pesar de su situación seguía adelante, lo conmovieron,
sacando fuerzas de donde no las había y reanudó el camino.

En Twitter se recuerda a Ernesto "Che" Guevara a través del hashtag #hastalavictoria.

No puedo evitar pensar en qué hubiera pasado si El Che no hubiera sido asesinado en Bolivia ese 9 de Octubre de 1967. Lo que sí tengo claro es que -siempre desde mi opinión personal-, fue un hombre que superó diversas dificultades, que lucho por sus ideales, que rechazó una vida acomodada, segura y sencilla por ello, y que, posteriormente, abandonó la Cuba que ayudo a construir, por seguir luchando contra lo que creía injusto.

Hasta siempre comandante Che Guevara...

5 comentarios:

  1. Sabes? Aunque en muchos post cuentas cosas de tí... creo que nunca nos habías dicho tanto, ni tan profundo.

    Porque en este post nos dices quién eres

    Y por eso te quiero tanto

    Besoooooos

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  2. En cuanto al Ché...

    En estas cosas he tenido suerte. En las estanterías del comedor tenía todos los libros que pudiera necesitar para entender el mundo (ya fueran libros de guerra, de grandes hombres y generales, el Ché, Hitler, el Holocausto, el libro rojo de Mao...) Solo tenía que extender la mano y cogerlos

    El problema de las revoluciones es que los ideales hay que imponerlos, y supone guerra, muerte y destrucción. Si no, poco se consigue (no veo claro a dónde nos lleva la Revolución de Marzo). El estilo de Gandhi, por desgracia, no creo que vuelva a funcionar nunca. Pero quien sabe

    El Ché no es ajeno a la norma. Pero estoy convencido que si hubiera tenido otro camino, lo habría escogido alegremente, y que cada muerte de ambos bandos habrá quedado guardada en su alma.

    Si el Ché no hubiera muerto, habría tenido que ver cómo sus ideales han perdido la batalla contra el poder del dinero, y cómo su propia imagen es un negocio lucrativo. Así que creo que su asesinato fue realmente una bendición para él.

    Gracias por compartir todo esto


    Besooooos


    P.D. Ahora que ya no vive podemos gritar "Viva el Ché"

    P.P.D. Sé que no lleva acento, pero es una costumbre que pillé hace muchos años. Y ya estoy viejo para cambiar ciertos detalles

    P.P.P.D. Una recomendación de cine clásico, si no la has visto. "Viva Zapata" (1952) de Elia Kazan y con Marlon Brando http://www.imdb.com/title/tt0045296/


    Muaks

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  3. Un personaje muy carismático el Che, como me gustaría recorrer las calles cuabanas para descubrilo...;)

    Bonito blog.

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  4. EINGEL: ¿Crees enserio que nunca he dicho tanto, ni tan profundo, y que es en éste post, y no en otros, en el que digo quien soy?

    No sé si realmente será así, pero si es cierto lo que dices, no estoy segura de cómo tomármelo... Es evidente que puedo estar equivocada, pero no creo que sea lo más profundo que he dicho, sólo hablo de una opinión, de algo que forma parte de mí desde hace mucho, como tantas otras cosas que ya he contado.

    ¿Dice quién soy? No sé si eso es posible, pues ni yo misma sé quien soy en realidad...

    Por otra parte, creo necesaria la cultura, el saber, y me alegra que tuvieras un amplio abanico cultural al que abrazar y del que sacar tus propias conclusiones.

    ¿Revolución de Marzo? Quizás te refieras a Mayo ;) Nunca se sabe dónde nos llevarán nuestros pasos, pero no por ello hay que dejar de caminar.

    Ante una revolución armada siempre hay bajas humanas, SIEMPRE, negar lo evidente, que el Che también formó parte de esa norma es mentirse a uno mismo. Pero creo que finalmente hay que "crear" una balanza y sopesar las cosas, y no con ésto estoy justificando ni defendiendo la violencia ni las muertes provocadas, pero como todo, hay que poder tener una imagen global y sacar conclusiones propias.

    DAFNE: Bienvenida al blog. Sí, era poseedor de un gran carisma que supo aprovechar...
    Muchas gracias por tu visita, espero verte pronto ;)

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  5. Si, me referia a Mayo, obviamente. Lapsus cálami

    Y cuando digo que dices mucho más en este post que en otros... es porque nos cuentas cómo has crecido, cómo piensas, qué guía tu camino. Porque en otros post dices qué piensas, qué sientes y qué opinas, pero en este... nos muestras el camino

    Si, lo sé, soy raro

    Besoooooos

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