sábado, 21 de enero de 2012

Recuerdos ordenados


Me declaro con síndrome de diógenes de recuerdos, y de esas cosas que me los evocan. No voy a entrar, al menos en este post, en si eso es bueno, o malo para mí, lo que sí está claro, es que no hace daño a otros -dejad de imaginar montañas de periódicos pasados, pilas de objetos recogidos de contenedores, y lo demás que os haya pasado por la cabeza, no me seáis exagerados-. Siguiendo con el diógenes de recuerdos...

Billetes de tren de algún viaje especial, entradas de algún sitio memorable, tickets de una tienda rara, piedras de los sitios que he visitado, y de los que han visitado la gente que conozco -una forma de tener el mundo en mis manos (eso da para un post)- pequeños objetos (corchos, sombrillitas de cóctel, etc.) que señalan algo concreto -aunque en algunos casos haya olvidado el qué-, botellines de cerveza..... Y lo que nos atañe en este caso: fotos.

Hacía tiempo que quería imprimir unas fotos. El tema digital está muy bien -qué iba a decir yo sino-, pero la sensación de ver unas fotos en la pantalla de un ordenador, no tiene nada que ver con tenerlas en la mano. Quizás sea esa sensación de que, al estar en papel -y más hoy día que revelar carretes quedó casi en el olvido-, significa que esa foto, o lo que representa, fue importante como para imprimirla, que retrata un momento especial, un sentimiento, de la clase que sea, merecedor de atravesar la frontera de lo virtual.

Unos meses atrás, encontré una oferta para imprimir 200 fotos de 10x15 que, entre unas cosas y otras, se me quedaban en 4 € con gastos de envío incluidos, y pensé ¿por ese precio, cómo no voy a hacerlo? Y así fue, seleccioné 200 fotos de entre todos los DVD's y carpetas que tengo en el pc, e incluso pedí algunas a un amigo, y las envié. Semana y pico después, llegaron, pero debía encontrar un sitio en el que cupieran las 200, pues el álbum que tengo no podría albergarlas todas. Es así que le pedí a los Reyes Magos que me trajeran un álbum para esas fotos, un álbum para ordenar recuerdos, y lo hicieron.

Hace escasos días las coloqué, siguiendo un orden particular, familia, amigos en los viejos tiempos, paisajes, amigos en la actualidad, y alguna mía -vale, sí, salgo en bastantes, pero es la gracia, formar parte del recuerdo-, colocadas intentando seguir, cuando ha sido posible, un orden cronológico, pero no es nada fácil cuando no pone la fecha en la foto... Ya cuento con mis recuerdos fotográficos ordenados en un bonito álbum, concretamente el de la imagen.

Cada imagen que se encuentra en ese álbum -y en el otro-, es algo que deseo recordar, bien por lo que disfruté, por lo que me costó llegar hasta ese punto, por las buenas sensaciones que me producen, por los sentimientos que me asaltan, por representar cambios, o cosas nuevas que pensé no atreverme a hacer y resultaron bien... Ninguna foto está ahí como relleno, todas significan algo más allá de la captura.


1 comentario:

  1. Está bien eso de mantener a buen recaudo los recuerdos... aunque espero que quede sitio para lo que venga.

    Besooooos

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