miércoles, 23 de mayo de 2012

Mayo, mes de la masturbación


¿A qué se debe el mes de la masturbación? Os cuento. 

En 1994, Joycelyn Elders, la directora Nacional de Salud en el gobierno Clinton, fue invitada a hablar en una conferencia de la ONU sobre el SIDA. A la pregunta de si sería apropiado promover la masturbación como forma de evitar que los jóvenes participaran en actividades sexuales arriesgadas, Joycelyn contestó: "Creo que es parte de la sexualidad humana, y tal vez debería ser enseñado". Tras éstas, y otras declaraciones, fue cesada de su puesto. A consecuencia de lo anterior, en 1995, la empresa y centro de educación sexual Good Vibrations decidió dedicar el mes de mayo a la masturbación, a modo de protesta por el despido de Joycelyn, que estaba a favor de mejorar la educación sexual de los jóvenes.

Dado lo íntimo y solitario de la práctica, la mayoría lo celebrarán en privado, pero existe la Masturbe-A-thon -o lo que es lo mismo, masturbarse una tonelada- en el Centro para el Sexo y la Cultura de San Francisco, que da lugar a auténticos récords masturbatorios, que, por lo que he leído, está en 9 horas y 33 minutos de autosatisfacción

La historia de la masturbación tiene unos 40.000 años, pues ya los primeros Homo sapiens que llegaron a Europa indagaron íntimamente su sexualidad, y si ya por aquél entonces el hombre se interesaba por su propia satisfacción, ¿por qué nosotros íbamos a ser menos? Dildos de piedra tallada y pulida en la Edad de Piedra, grabados y esculturas sobre la masturbación en el Neolítico, mitología egipcia -como el dios Atum, que copulaba con su puño para fertilizarse a sí mismo y crear la Vía Láctea o la atmósfera-, falos de madera o cuero en Grecia...

El hombre lleva toda su historia disfrutando del onanismo, incluso cuando éste estaba penado por las leyes de Dios -aunque literalmente no indique nada la Biblia-, y fue, a partir de la Edad Media, que fue tratado de enfermedad, perversión o pecado. A fin de intentar erradicar la masturbación, distintos médicos, clérigos, psicólogos, y demás tropa, recurrieron a infinidad de técnicas, entre las que se encontraba la penitencia, la pena de muerte, la aplicación de cinturones de castidad, encierros en manicomios, castración o ablación, jaulas genitales, mitones metálicos para los niños, anillos con púas metálicas que punzaban el pene en erección,  y descargas eléctricas entre otros, y la difusión de advertencias rumores que afirmaban que la masturbación provocaba acné, vello en las manos, defectos visuales, impotencia, epilepsia, manchas en la piel, pérdida de cabello, cambios de personalidad y locura, todas ellas falsamente atribuidas al autoerotismo.

Todos esos rumores provocaron entender la masturbación como algo sucio, demente, pecaminoso, prohibido, y es por eso que hoy en día todavía sigue siéndolo para mucha gente. Sí, es sucio -más en unos casos que en otros, pero para eso está el agua-, demente -maravillosa locura orgásmica-, pecaminoso -¿qué no es pecado para Dios?-, y prohibido -no hay nada como la prohibición como para tener más ganas de hacerlo-. 

Pero, ¿qué hay de malo en disfrutar de uno mismo? Un experto diría que todo lo contrario -a menos que se tratara de una patología obsesiva-compulsiva, en cuyo caso "¡para un poco, y consulta a un experto!"-, pues la lista de beneficios físicos y mentales del orgasmo es bastante interesante.

La masturbación desinhibe, divierte y es placentera. Es un mecanismo antiestrés -por algo algunos doctores ya en el siglo XIX empleaban vibradores para aliviar dolores, curar algunas enfermedades y tratar los ataques de histeria femenina-, facilita el conocimiento de las zonas erógenas y de los gustos sexuales -necesario para mejorar las relaciones sexuales en compañía-. Mejora el sistema inmunológico, previene el cáncer de próstata, ayuda en las molestias pre-menstruales -y en las menstruales también-, alivia el dolor y aporta un excelente cóctel de hormonas -dopaminas, adrenalinas, endorfinas, oxitocinas...-. Ofrece relajación física y tonificación muscular, proporciona actividad sexual aún en el más remoto rincón del mundo, y en la más completa soledad, y como culmen, evita los riesgos de contraer una ETS. ¿Qué haces que no te estás masturbando ya?


Masturbación, onanismo, autosatisfacción, da igual cómo lo queramos llamar, autocomplaciencia, autoerotismo, o lo que es lo mismo, disfrutar de la propia sexualidad con uno mismo. Hombre, mujer, transexual o hermafrodita -a ti, asexual, mejor no te digo nada, pero tú te lo pierdes-, tu sexualidad es tuya, ¿qué mejor que tú mismo para disfrutar de ella? No dejes que los tabúes, los pudores, o los miedos te roben ni un solo orgasmo.


Como dijo Woody Allen: "Masturbarse es hacer el amor con la persona que más quieres".

4 comentarios:

  1. Por fortuna es un tema que ha dejado de ser tabú

    Y generalmente es mi única actividad sexual, así que menos mal

    Besooooos y a pasarlo bien

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  2. Habrá que celebrarlo esta noche con un "solitario". Durante años fue mi única actividad sexual, aunque en los últimos meses estoy ejercitando menos el brazo derecho y más las nalgas y otras partes del cuerpo, jajaja. Ya me tocaba

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  3. Interesantísimo artículo. Y buenisima información. Que mayo sea el mes de la masturbación hace volar mi imaginación para próximos eventos... je je

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  4. EINGEL: No creas que tanto. Para mucha gente sigue siendo motivo de vergüenza, o al menos el hablar libremente de ello.

    JBH: Me alegro de que tu actividad sexual se haya enriquecido, aunque nunca hay que olvidarse de quien más nos quiere... Nosotros mismos. Un cariñito de vez en cuando viene bien.

    JUGUETESCONDOSROMBOS: Me alegra un montón que te resulte tan interesante el post. Encantada de tu visita, y agradecida si vuelves. Igual haya algún post -pasado o futuro- que sea de tu interés.

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