martes, 14 de febrero de 2012

Feliz San Valentín (futuro)

4 Pensamientos

 Quizás nos conozcamos ya, aunque lo más probable es que todavía no nos hayamos cruzado en la vida. 

Tranquilo, no he perdido la esperanza, sigo buscando, y esperando que me encuentres. ¿Quién lo hará antes? No importa. Nada tiene que ver eso con lo que realmente quiero.

¿Qué quiero? Quiero que estés ahí cuando me haga falta, que me hagas reír, que una mirada tuya esboce, sin esfuerzo alguno, una profunda sonrisa en mi cara, que nunca haya silencios incómodos entre los dos, que nuestros ojos se entiendan sin tener que articular palabra. 

Quiero que me enseñes cosas nuevas, que disfrutes con mi compañía, que podamos hablar de todo, que compartas mi gusto por aprender y descubrir, que escuches música o leas conmigo, sin tener que llenar absurdamente los silencios, pues estarán llenos de emoción. 

Quiero que me conozcas, que me comprendas, que me animes, que me des ese empujón que, como sabrás, alguna vez me hace falta, que me valores por lo que soy, y me ayudes a ser mejor, que aprecies mis pequeñas manías, que tus abrazos me protejan de aquello que pueda herirme, que el aburrimiento y la monotonía no exista en nuestro vocabulario...

¿Qué te ofrezco? Te ofrezco estar ahí cuando me necesites, hacerte reír hasta en el día más oscuro y triste, amenas conversaciones, respetarte y valorarte, entenderte aunque me cueste.

Te ofrezco mis mejores pensamientos y mis mariposas en el estómago. Te ofrezco no aburrirte conmigo, enseñarte cosas, leerte mis partes favoritas de un libro, sacarte a bailar y dejarme llevar, aunque me cueste, como sabrás. Te ofrezco tenerte presente en mis decisiones, contarte lo que me pasa cuando me lo preguntes, y cuando no, también, serte sincera y realista, sin perder la ilusión y la fantasía, disfrutar la vida conmigo.

Te ofrezco una mirada sincera, un cerebro que te llene, unos labios que te besen, unos brazos que te abracen, un cuerpo que te goce, y un alma a compartir...

Ya estamos más cerca de encontrarnos, y de pasar un San Valentín juntos. Nos vemos pronto...

lunes, 6 de febrero de 2012

Mierdadía

5 Pensamientos

Hoy a sido un día de los de borrar. Entre el catarro, el cansancio -todavía residual del día de chicas del sábado-, el trabajo -el cual no sé lo que durará, pero mi intuición no me da buenas vibraciones-, y la marcha de Héctor, bien me hubiera quedado en la cama, y no me hubiera perdido nada.

Estoy tan agotada que no puedo tener esa actitud positiva y resolutiva que me había propuesto. Me cuesta hasta respirar, no hablemos ya de sonreír.

Cada vez que suena el móvil, ya sea un mensaje, un WhatsAppito, o un mail, lo miro desesperada, esperando encontrar eso que, siendo sincera, no sé si llegará. No estoy muy optimista hoy, no me lo tengáis en cuenta. Sé que no es la forma, pero permitírmelo unos días.

Me vería una película o dos en el ordenador, pero tengo el disco duro jodido -por lo visto ha perdido la letra de unidad, y todavía no sé cómo arreglarlo-, así que lo más probable es que me vaya al sofá, a ver algo de lo que tenga grabado en el Iplus. 

O me meteré en la cama, no lo sé, total, esta noche no me espera nadie en el messenger...

Héctor se va...

3 Pensamientos



Hace unas horas he escrito el mail más difícil de toda mi vida. 

Héctor se marcha, al otro lado del mundo por mucho tiempo, si es que vuelve algún día. Me enteré hace casi dos semanas. Vino a verme unos días, y cuando estaba a punto de irse, me lo dijo. Creo que hacía muchísimo, si es que ha habido alguna vez antes, que no me sentía tan vacía, y tan impotente, en cuestión de segundos.

Él se va en unas horas, y yo tenía que escribir lo que sentía, y así lo he hecho. Como poco nos debo sinceridad, a Héctor, y a mí misma.

Ya he dejado de llorar, al menos por hoy, y espero que dure. Yo no lloro, yo me enfado, me cabreo, lleno la caja de las tensiones y cuando esta está llena, reviento, y entonces, sólo entonces, es probable que llore. Pero no sé qué me ha pasado con él, pues ya se ha llevado más lágrimas mías en poco más de siete meses que el resto de hombres en 12 años, por eso me cabreo conmigo misma por hacerlo ahora, yo no soy así, yo no lloro.

No tengo intención de quedarme en un rincón, releyendo mails, y recordando cosas, pero necesitaré unos días para sentirme bien del todo, o eso creo, nunca había estado así antes, no cuento con antecedentes... Soy fuerte, me consta, pero también soy humana, y espero que eso os conste a vosotros. 

Está claro que no podía ser todo tan bonito, aunque tengo la esperanza de encontrar algún día a alguien con quien sí lo sea. Creo que cada día estoy más cerca de conseguirlo, cada vez reúnen más cualidades. 

Ahora necesito alguien que quiera estar a mi lado, y no al otro lado del mundo.

Al menos he vuelto a sonreír...


PD: Buen viaje Héctor. Te deseo lo mejor en tu viaje, y en tu vida, sé que sabrás aprovechar las sonrisas que ésta te ofrezca. Gracias por todo. No te olvides de mí, ¿vale?

jueves, 2 de febrero de 2012

¿Cuán importantes son los colores de una camiseta?

4 Pensamientos

¿Por qué importa tanto a algunos el color de una camiseta? ¿Cómo dejamos que un simple color, o unas franjas representen tanto? ¿En qué momento unos colores se adueñaron de nuestra educación, nuestro respeto y nuestro raciocinio? 

Tendemos a darle más importancia de la debida a cosas que no lo merecen, y pasar por alto otras que sí. Somos capaces de convertir un deporte en una cuestión política, social y económica. Capaces de luchar por un color, un escudo, una mascota de felpa, pero no lo somos de luchar por las ideas, la libertad, la igualdad... ¿Por qué?

Sentirse parte de una comunidad -grande o pequeña, de éxito o no-, es algo que el ser humano, por naturaleza, precisa. Tener contacto con iguales, compartir cosas con otros. Desde tiempos inmemoriales ha existido algo que ha creado comunidad, bien fuera la caza de mamuts, o la conquista del espacio. Grupos de gente interesada en lo mismo, que comparten ideas, necesidades o aspiraciones, pero ¿en qué momento una de esas comunidades, como es la de los aficionados al fútbol, obtuvo tanto peso en nuestra sociedad, hasta tal punto de desencadenar un caos por unos colores? La respuesta a esa pregunta es: desde que se inventó

Desde la forma más antigua reconocida como antecesor del fútbol actual, el pok-ta-pok de los mayas (500 a.C.), ha existido una violencia ligada íntimamente a esta práctica -bien entre los participantes, o entre los espectadores, sino ambas-. Ayer, los seguidores de dos equipos egipcios protagonizaron otro episodio más. Esta vez se saldó con la vida de 73 personas, y miles de heridos. No es la primera vez que unos colores provocan algo así, y seguramente no será la última...

¿Es un equipo, y sus colores, tan importantes como para enfrentar a desconocidos y/o amigos? ¿Cómo llegamos a vivir en una sociedad que otorga más responsabilidad a un partido entre dos equipos, que a unas elecciones? ¿Por qué el que otro sea de un equipo rival tiene tanta relevancia?

A pesar de la importancia que se le da, como si de un estabilizador social fuera -cuando está demostrado que no es así-, no deja de ser un deporte, algo que la RAE define como: 1. Actividad física, ejercida como juego o competición, cuya práctica supone entrenamiento y sujeción a normas. 2. Recreación, pasatiempo, placer, diversión o ejercicio físico, por lo común al aire libre.

¿Dónde dice que hay que sentir más amor por los colores que por uno mismo, o que por sus iguales? ¿Dónde dice que haya que defender las jugadas de su equipo con insultos y/o agresiones? ¿Dónde dice que sea necesario tal fanatismo? 

Como podéis pensar ahora, no, no me gusta el fútbol, no lo entiendo, y no me refiero a juego en sí -en el que no soy ninguna experta, pero el funcionamiento básico le sé-, sino a todo lo que mueve a su alrededor. Nunca entenderé cómo un color, franja o escudo estampado en una camiseta de poliéster puede llegar a tener tanta trascendencia, ni cómo se pueden pagar cifras insultántemente altas por tener el jugador de moda en el vestuario, ni porqué la gente siente más interés por ganar un partido, que por el descubrimiento de una nueva especie... Lo respeto -hasta cierto punto-, pero no esperéis que lo comprenda, pues estoy loca porque el deporte rey abdique.

El problema no está en ser seguidor de un deporte, ni en defender a tu equipo o deportista favorito. El problema es que se toma demasiado en serio. 

miércoles, 1 de febrero de 2012

Libro 2 - Asunto: Frenesí amoroso

4 Pensamientos
Meta 2012: 20 libros.
Leídos 2012: 2 libros.

Asunto: frenesí amoroso


Hace más de un año, quizás dos incluso, paseando por la librería de El Corte Inglés, me encontré con un libro que me pareció curioso: "Asunto: error de envío". Tal como versa la contraportada: "Un e-mail desviado que llega a la dirección errónea, una aguda pareja de jóvenes enamorados, un agente de incógnito entre cerdos... ¡Y esto no ha hecho más que empezar! Una auténtica novela temperamental y con mucho sentido del humor, obra de los autores de best-sellers Hortense Ullrich y Joachim Friedrich. ¡Divertida como el mejor e-mail de tus amigos!

Literatura juvenil sí, ¿y qué? Cuando se es demasiado mayor para leer un género o clase de libro¿? Lo que busco con un libro es que me entretenga, que capte mi atención -algo difícil, pues soy bastante especialita-, que tenga ganas de pasar a la siguiente página, y si se puede, que me enseñe, o me haga reflexionar sobre algo. Entonces, como si me leo las aventuras de Teo, ¿no creéis?

Como me ha pasado con varios libros, le compré porque me llamó la atención, pero una vez en casa quedó en una estantería cogiendo polvo, y cada vez que iba a elegir el nuevo libro a leer, le repasaba, y pensaba "¿Por qué coño compraría yo esto?", hasta un día, casi dos años después, lo abrí, y me enganchó.

Acabé el libro el tres días, con la mala leche que me provocó que hubiera una segunda parte... Odio las segundas partes, ¿por qué no concluir la historia? ¿Por qué decirlo en la última hoja? Con una historia sin final, y las navidades de por medio, encargué la segunda parte.

"Asunto: frenesí amoroso". Le cogí con ganas, y devoré las páginas. Como versa su contraportada: "Un Picasso desaparecido, un detective privado en plena crisis amorosa, dos cerdos entrenados para robar un cuadro... Y esto no es todo, ¡ni mucho menos! Tras enviarse cientos de e-mails, Pink Muffin, nick de la guapísima MAX, aunque a ella le dé rabia reconocerlo, y Berry Blue, nick del increíble Berry, por fin se han citado para conocerse en persona. Sin embargo, una vez más, parece desatarse un complot para impedirlo y hacer vivir a estos dos jóvenes unas disparatadas aventuras. Una nueva desternillante novela escrita a través de los e-mails que intercambian los dos adolescentes protagonistas de esta colección, obra de los autores de best-sellers Hortense Ullrich y Joachim Friedrich".

A ver, no está mal, es entretenido, mantiene el interés, tiene algún punto gracioso, y algo de desesperación, como la primera parte, pero de ahí a desternillante... Dejémoslo. A diferencia de lo que pueda dar a entender eso de colección, no, no hay más. Son dos libros. Creedme, lo he buscado por todas partes, pues vuelve a tener un final de lo más inconcluso, y no de esos que te dejan buen sabor de boca, no, no, de los que cogerías a los autores y les encerrarías en una sala, para que le pusieran un maldito final a la historia, al libro, o a sus vidas, a su elección...

¿Recomendable? Sí, pero avisados estáis, si queréis un final, no lo encontraréis en ninguno de los dos libros.

Tiempo de lectura: dos días.


PD: Sigo poniéndome al día con los post de los libros leídos este año, paciencia...