martes, 1 de enero de 2013

Feliz Año Nuevo, ¿o mejor hablamos luego?



Lo más seguro es que este post lo veáis horas después de su publicación, o tal vez días más tarde, lo que está claro es que pocos -por no decir nadie, ni yo misma, eso te lo aseguro- lo verán según se publica.

¿Por qué? No sé ni por qué preguntas... Hoy ha empezado el año -como espero que sepas ya, de lo contrario tienes un problema...-, con sus consiguientes resacas de "juro no volver a beber nunca más -o hasta el cotillón de Reyes al menos...-"; sus pies doloridos por esos zapatos monísimos que se te ocurrió estrenar en Nochevieja; sus gestos de arrepentimiento por acordarte que, con más proporción de alcohol que de sangre en el cuerpo, enviaste un WhatsApp o sms a ESA persona que juraste borrar de la agenda, pero de la que aún guardas su número para saber quién es cuando te envié el periódico sms pidiéndote que le des otra oportunidad; sus caras cual mapache desfigurado -ayer parecías una princesa, pero cariño, la almohada ha jugado al sombra aquí, sombra allá con tu cara-; sus legañas incrustadas; sus uvas, sí, esas que se te atragantaron anoche, ya digeridas; los batallones de combate en las cocinas -como si se fuera a cocinar para un jeque árabe, sus catorce esposas y la treintena de hijos correspondiente ya en edad casadera-; etc.

Sea como fuere, me apuesto un mikolápiz a que estáis viendo esto, como pronto, después de comer. No obstante, para los raritos que lean el post justo después de su publicación, recordaros que hoy tiene lugar ese extraño fenómeno que de pequeña me despertaba a todo volumen -mi padre no se lo perdía ningún año-, ese que de mayor no he llegado a ver más que una vez, y porque todavía no me había acostado. ¿No sabéis de qué hablo? Buah, ¡vergüenza debería daros! Hablo del Concierto de Año Nuevo, ¿qué sino?


¿Ya lo han puesto y no lo habéis visto, verdad? ¡Cómo os conozco! 

Por cierto, tú, sí, sí, tú, pellízcate un poco las mejillas o algo, que tienes color Año Nuevo, sí hombre, como de Marilyn Manson. ¿No me crees? Mírate al espejo...

¿Qué, tenía razón, no? Anda, vete a descansar, y que tengas feliz año nuevo.

2 comentarios:

  1. Pues no señora, que yo no me lo pierdo ningún año, y ahún falta un buen rato para que empiece

    Solo me pierdo un ratito, entre el final de la primera parte y el principio de la segunda, que es cuando salgo para casa de mi hermana para ir a comer. Y si me dejan, termino de verlo allí, aunque siempre hay quien se queja de por qué veo ese peñazo


    Besooos y feliz año

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  2. Yo soy más de los saltos de esquí, jejeje. Aunque este año me acosté a las 10 y me levanté a la hora de comer. ¿Tú no saliste?

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