miércoles, 27 de febrero de 2013

Libro 1 - Sexpedida de soltera

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Empiezo la lectura de este año quizás un poco tarde, más de lo que me habría gustado, y sé que me he comprometido a cumplir -esta vez sí- mi meta de 20 libros en 2013, como mínimo, lo que hace que me apremie ser constante con la lectura.

Puede que este año sea posible, he comenzado a leer en formato digital, algo totalmente nuevo para mí, pues soy una enamorada del libro en papel, me gusta el tacto, pasar mis dedos por las páginas, acariciando las letras, como si de esa manera tuviera algo íntimo y poético con la lectura. La lectura digital es quizás más fría, menos sensitiva, aunque me abre las puertas a optar a mucha más variedad de la que me podría permitir en papel.

Sin más preámbulos, que me estoy enrollando como de costumbre, comienzo el post que nos trae aquí, la opinión sobre el primer libro del año.


Sexpedida de soltera


Sexpedida de soltera cayó en mis manos de pura casualidad. Mi hermana me pasó un link con varios libros, y entre ellos estaba este. Me pareció curioso el título, y decidí descargarlo para cuando la mente me pidiera algo relajado.

He de decir que no es tal como esperaba, pero no me ha defraudado para nada, simplemente es distinto, digamos que mejor. A pesar de su alto altísimo contenido sexual -quizá esperaba algo más explícito o centrado en el sexo-, no es sólo eso.

La novela está escrita por Pandora Rebato, quien tiene un blog en El Mundo en el que cuenta experiencias sexuales de su vida, con un toque cómico, ese mismo que usamos las mujeres -al menos yo-, cuando relatamos alguna aventura sexual curiosa, cómica o simplemente memorable en algún sentido.  No obstante, el libro no sólo trata de sexo, sexo y más sexo, sino que a lo largo de sus páginas la comedia, la intriga, la amistad, la madurez, los hombres, las aventuras, y demás, se mezclan entre relatos eróticos, recuerdos calientes y guiños hacia cualquier mujer que se haya encontrado en una situación parecida.

El libro se lee muy bien, es ligero, con un ritmo adecuado, ni lento para dormirte, ni rápido para perderte. Totalmente recomendable, tanto para mujeres -para que vean que no sólo les pasan cosas raras a ellas-, como para hombres -para que lean que todo lo que hagan será recordado y juzgado, así que más les vale ponerse las pilas y rendir adecuadamente-.

¿A qué esperáis para leerlo? Yo por mi parte ya sigo a @Lacamadepandora, para no perderme ningún post más, e ir leyendo los ya publicados.

Tiempo de lectura: 3 días.


viernes, 15 de febrero de 2013

Cómo borrar todas las fotos del blog en un clic...

1 Pensamientos
Sí, hace mucho que no escribo, y voy y lo hago ahora, por esta gran mier.....coles de tema.

Hace poco me he comprado un Samsung Galaxy S3, para cambiar y dar respiro a mi -ya muy usado- N8. El móvil, perdón, el smartphone -que no deja de ser un móvil con chorraditas varias muy molonas- está muy bien, con su super pantalla, su Android, y sus mil cosas más. ¿El problema? La manía de Google de enlazar toda la información aunque no quieras -de lo que me quejaré algún día-.

Inocentemente toqué en algún sitio -lógico y normal cuando quieres jugar con tu juguete nuevo-, y de golpe y porrazo, sin previo aviso, me encontré con la galería de imágenes a rebosar de álbumes que no recordaba haber creado. Pues bien, esos álbumes están, o estaban más bien, alojados en Google + -si, esa red social que empezó muy fuerte y ahora me cuesta hasta recordar que tengo una cuenta-, y al intentar borrarlos del S3 -porque ya me diréis vosotros para qué coño quiero tener en el móvil más de cuatrocientas fotos usadas para ilustrar el blog-, no me deja de ninguna manera.

Cabreada, abro Google + en el ordenador, y me atrevo a borrar una imagen reciente -si se eliminaba del blog sólo tendría que volver a colgarla sin menor trabajo-, actualizo, y compruebo que no pasa nada, la imagen sigue en su sitio sin cambios, y tras actualizar el móvil, la foto se ha eliminado. "¡Bien!", pienso, "borraré otra por si acaso". Lo hago, y el resultado es el mismo, así que me lanzo y me vuelvo loca borrando álbumes que, sinceramente, no comprendo por qué llegaron a crearse.


Creyendo haber solucionado el problema, sigo con mi vida. Sí, sigo con ella, hasta que me da por abrir el blog en el pc, y me lo encuentro lleno -lleno, lleno, llenito todo el- de signos de prohibido, como el de la imagen:


Mi cara cambió de expresión varias veces, desde la de sorpresa, pasando por la de incredulidad, hasta la de pánico. ¡Más de 200 entradas, con una imagen, mínimo, cada una de ellas, sin ilustración, desnudas. Más de 200, y más de 400 imágenes, concretamente 426 -eso decía el álbum de Google+-, perdidas, eliminadas de la blogosfera por la arrogancia de la ignorancia! ¿Qué hacer ahora? ¿Buscar cada imagen hasta reponer las 426 eliminadas? Sí, podría hacerlo, pero sería un auténtico trabajo de reconstrucción, y más teniendo en cuenta que algunas veces tardo más en elegir una buena imagen, y colocarla en su sitio, que escribir el post que la acompaña. 

Finalmente he decidido reponer algunas de ellas, despacito y con buena letra, a ratos, a días, al menos las más nuevas. Otras, las irreemplazables, las que no poseo, o al menos no actualmente, las que no puedo volver a conseguir, esas, no volverán, y dudo que tengan reemplazo en el blog. De ahí, en parte, este post, para justificar el por qué de ese hueco en blanco, por qué ese símbolo maligno ocupa el rincón que antaño ocupaba una bonita imagen. 

Si has llegado aquí, a este triste post, redirigido por el link de una entrada sin imágenes -o sin algunas imágenes que deberían estar-, permíteme decirte que lo siento. Siento que no puedas disfrutar de una lectura ilustrada, siento que mi rápida, a la par que mala, decisión te haya dejado sin ver esa imagen tan adecuada, tan descriptiva, tan bonita, tan.... Tan perfecta en todos sus sentidos. Lo siento.

Ahora os dejo, me voy a llorar a un rincón. No os compadezcáis de mí, no lo merezco, por manazas...