martes, 23 de septiembre de 2014

Wifi-gedia


Me han instalado fibra óptica en casa. Vale, eso no es muy interesante, pero no cerreis la ventana todavía...

La cosa es que desde que me lo han instalado me va mal el wifi, y no sólo en el pc, que debe ser que tengo un agujero de gusano en el pasillo que se traga la señal o algo así, sino también en el móvil y en la tablet, así que con el "La conexión no es estable" que tengo que leer constantemente en las notificaciones de mis aparatitos inalámbricos, doy por más que probado que el problema no es mi ordenador, sino el router.

Llamo a la compañía, varias veces, y tras mil pruebas, quita esto y ponlo así, deciden enviarme otro router dado que lo que falla es el wifi, porque la fibra en sobremesa va bien, y puede tener alguna avería, bien.

Tres días después de lo programado, llega el router, y todavía con el calor de las manos del repartidor en el paquete -el del router, mal pensados-, lo instalo. Bien, ahora no tengo teléfono fijo ni internet en el pc que está conectado por cable. Llamo de nuevo, porque oye, una es buena, pero el tema redes no es lo mío, y quizá hay que configurar algo. Tras unos 50 "estamos comprobando X, no se retire", apagar y encender, y poner y quitar los cables otro tanto, me dicen que me envían un técnico, que me llamará para confirmar la cita. Cambio al router que tenía porque será mejor tener internet en un ordenador y a ratos en el resto de dispositivos, que en ninguno, vamos, digo yo...

Vale, llevo una semana con cortes de wifi, que me hacen trabajar intermiténtemente, cruzando los dedos cada vez que hago clic en un enlace o le doy a la tecla Enter, rogando porque ese simbolito, que ya miro más que el resto de las 23 pulgadas de pantalla, el que me dice si está conectado o no, no me enseñe ese asterisco amarillo naranja que me indica que el wifi se ha ido a por setas y que ya si eso vuelve luego.

Hoy me tiene que llamar el técnico, y ya espero la llamada con más ansia que la de una adolescente enamorada de ese chulo piscina que la miró con ojitos mientras le pedía el número para salir un día. El tuit que escribí ayer a la compañía diciendo que si el técnico venía por la mañana le invitaba a un café y una sonrisa no ha servido de nada. Se ve que el técnico ya tiene café en su casa, y la sonrisa no le apetecía, eso o tenía que haber añadido unas galletas a la oferta.

Por probar que no quede, así que me he ido a una tienda a comprar un adaptador de red inalámbrica nuevo, porque el que tengo lo compré hace 4 años, que eso en años de ordenador son unos 20, y era de 54Mbps. Me han dado uno de 300Mbps, ahí es nada, ¿eh? ¡Cómo avanza la tecnología!

Al ir a conectarlo al USB he visto una pelusa, que estaba pegada a otra, que salía de otra..... Vamos, que las he pillado en orgía porque estaban montándoselo por todas partes, así que me ha podido la vergüenza, o algo parecido, y lo he limpiado -sí, de vez en cuando hay que hacerlo por dentro, con sólo desearlo no vale, hay que agacharse, desmontarlo, y quitarle toda esa mierda que le sale de los puertos-. Una vez conectado y, parece,  configurado, funciona. ¡FUNCIONA! Me encanta que los planMIERDA, ya se ha vuelto a caer... Igual no era cosa del adaptador, aunque actualizarlo no venía mal, pero no se puede conectar bien si quien da la señal la da en idioma de signos a un ciego -vamos, que no lo hace bien, algo falla en esa comunicación, para que me entendáis-.

Ahora me llaman desde atención al cliente de fibra para decirme que el técnico tiene que llamarme -Capitán Obvio ataca de nuevo, díme algo que no sepa-, pero que compruebe nosequémierda para ver sí, por arte de magia, lo que no han solucionado mi habilidad, 10 llamadas al servicio técnico, y 500 pruebas al router vale ahora. Pero pregunto yo... ¿no va a venir un técnico?  ¿Me vas a hacer mil pruebas que ya he hecho para intentar ahorrarte el técnico? Mira bonita, va a ser que no. He llamado, he sufrido esa melodía torturadora de espera, he hecho mil y una pruebas, me han prometido un técnico, Y QUIERO UN TÉCNICO.

Y aquí sigo, esperando la llamada del técnico. Oh técnico, mi técnico, ¿dónde coño estás y qué haces que no me llamas?

No hay quien trabaje así, y tengo mucho que hacer. Voy a acabar yendo a robar wifi a un bar, con el ordenador, el de sobremesa, y cuando me pregunten que qué hago instalando la torre, el teclado, el ratón,  y las 23 pulgadas de pantalla, le diré que conectarme al wifi, que en la puerta dicen que es gratis para clientes, y no especifican el tamaño del dispositivo, así que calla y tráeme una coca cola, que esto va para largo...




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