sábado, 31 de mayo de 2014

Mañana comienza el mes de la música - 30 días musicales

1 Pensamientos

La música forma una parte importante de nuestras vidas. Canciones que nos llegan al alma, que llenan vacíos, que nos cambian el estado de ánimo, que acompañan anuncios y se nos quedan en la cabeza, e incluso aquellas que odiamos con todas nuestras fuerzas.

La vida sin música sería diferente, y me atrevo a decir peor. ¿Quién no ha imaginado, al menos una vez, cómo sería que nuestras vidas tuvieran banda sonora? Que la música apropiada sonara en el momento idóneo, incluido ése en el que paseas por la calle sin rumbo fijo, y unos acordes empiezan a sonar, dando sentido a esos pasos, ¿muy peliculero? Sí, es probable, pero miénteme y dime que no has querido nunca que tu vida tuviera banda sonora personalizada... ¿Ves? No puedes...

¿Y a qué viene ésto? Pues lo explico ya mismo. Hace varios años me topé con un reto musical, en el que había que seleccionar determinadas canciones, y publicar cada día una, durante un mes -30 días-. Lo tenía en la recámara, pero he decidido quitarle el polvo y publicarlo. Aprovechando que en Junio se celebra el día de la música, no se me ha ocurrido mes mejor para hacerlo.

El reto se compone de:

Día 1 - Tu canción favorita.
Día 2 - Tu canción menos favorita (de tus favoritas, la que menos).
Día 3 - Una canción que te haga feliz.
Día 4 - Una canción que te ponga triste.
Día 5 - Una canción que te recuerde a alguien.
Día 6 - Una canción que te recuerde a algún lugar.
Día 7 - Una canción que te recuerde un evento específico.
Día 8 - Una canción de la que te sepas la letra.
Día 9 - Una canción que bailarías.
Día 10 - Una canción que te haga dormir.
Día 11 - Una canción de tu banda favorita.
Día 12 - Una canción de una banda que odies.
Día 13 - Una canción que sea un gusto culposo.
Día 14 - Una canción que nadie espere que te guste.
Día 15 - Una canción que te describa.
Día 16 - Una canción que llegaste a amar, pero ahora odias.
Día 17 - Una canción que escuches mucho en la radio.
Día 18 - Una canción que desees que se escuche en la radio.
Día 19 - Una canción de tu álbum favorito.
Día 20 - Una canción que escuches cuando estás enfadado.
Día 21 - Una canción que escuches cuando estás feliz.
Día 22 - Una canción que escuches cuando estás triste.
Día 23 - Una canción que te gustaría bailar el día de tu boda.
Día 24 - Una canción que quieras que suene en tu funeral.
Día 25 - Una canción que te haga reír.
Día 26 - Una canción que sepas tocar.
Día 27 - Una canción que te gustaría poder tocar.
Día 28 - Una canción que te haga sentir culpable.
Día 29 - Una canción de tu infancia.
Día 30 - Tu canción favorita del último año.

Lo más difícil del reto no es llevarlo a término, sino elegir una canción apropiada a cada día. Gustándome tanto la música, y de tan distintos géneros, me ha sido extremadamente complicado decidir qué canción era la más adecuada para cada día, y puede que de alguna elección me llegue a arrepentir, pero oye, de perdidos al río, no me juzguéis mucho...

¿Te atreves a hacer el reto tú también? Cuéntamelo en los comentarios, y si quieres, pásame el enlace.

Mañana comienza el reto 30 DÍAS MUSICALES, ¿te lo vas a perder?



martes, 13 de mayo de 2014

Cuando se toma más en serio el humor negro que la negra realidad tenemos un problema...

2 Pensamientos


Como ya sabréis a estas alturas, ayer asesinaron a la presidenta de la Diputación de León, y  miembro del PP, Isabel Carrasco. No voy a entrar a discutir el hecho, pues emplear la violencia -y más a tales extremos- me parece injustificado e indiscutible, más allá de lo que la víctima haya hecho o dejado de hacer.

Por el contrario me centraré en las declaraciones del portavoz de Sanidad del PSOE en el Congreso, José Martínez Olmos, quien cree necesario la regulación de las redes sociales tras los comentarios "indignos" posteriores al asesinato.

Y aquí, cuando habla de redes sociales, se lee entre líneas "Twitter", pues no deja de ser la red social más social de todas, llegando a cualquier persona, sin que hayas siquiera oído hablar del propietario del tuit; habiéndose convertido en una red social de la que muchos medios de comunicación "tiran" hoy en día para rellenar noticias o crear sus propios sondeos. El impacto de una noticia ya no se mide en importancia-relevancia, sino en repercusión en Twitter; tuits, retuits, hashtags y cuentas parodia hacen de aplausómetro en el mundo de la noticia, y ahora, quieren regularlo...

Querer regular las redes sociales, regular Twitter, es como querer regular las conversaciones en la barra de un bar entre los habituales, los monólogos -diálogos en el mejor de los casos- con el taxista durante el trayecto, las charlas de ascensor, y cualquier intercambio verbal entre dos o más personas. ¿Acabarán viniendo a nuestras casas para regular lo que le espetamos a la tele cuando vemos las noticias, leemos el periódico o repasamos nuestros perfiles sociales? 

La regulación de las redes sociales -online y offline- tiene mucha carnaza, y bien podría acabar siendo el inicio de la Policía del Pensamiento que vaticinó Orwell. El problema, por no destacar el intento de control de la libertad de pensamiento y de expresión, es, ¿quién se encargaría de esa regulación? ¿Acabaría, dicha regulación, derivando en una señalización, y posterior persecución de aquellos contrarios a las ideas del partido? ¿Realmente piensan que el equipo regulador sería capaz de ser objetivo sin obedecer a las presiones del partido de turno? Y si es así, ¿los unicornios ya los veían antes?

En lo concerniente a Twitter, parecen querer regular, entre otros, el imperante humor negro de la red social, y si bien hay veces que se traspasan fronteras humorísticas y rozan lo macabro -y eso que soy una gran fan del humor negro-, la inmensa mayoría de las veces es humor, simplemente humor, y con ello no se intenta ni espera el alzamiento nacional a favor de la mutilación, el asesinato ni la humillación. Puede gustarte, o no. Y sí, obviamente cualquiera puede quejarse de lo que no le gusta, pero en cuanto a Twitter se refiere, parece que se persigue en mayor medida al disidente "rojo". 

No tengo intención de abrir un debate político, ni decantarme a favor de nadie, pero sí es cierto que en los últimos meses ha habido un gran número de juicios derivados de la opinión contraria al actual gobierno por parte de algún tuitero. Se critica y juzga la apología al terrorismo, a la violencia, a la desobediencia civil... Pero, ¿qué pasa con todos aquellos que públicamente defienden una purga de "rojos", que quisieran ver a sus detractores, y a sus familias, abonando cunetas al estilo Guerra Civil, que ondean banderas franquistas, que amenazan violentamente a cualquiera que intercambie cuatro palabras con ellos y éstas no sean "acabemos con todos ellos"? ¿Acaso eso no es apología al terrorismo, a la violencia...? ¿Dejar caer la cabeza hacia la derecha te protege de la justicia, te exime de cumplir las leyes, te autoriza a decidir quién vive o quien muere?

Pensáis que me he ido de madre, y he extrapolado a límites extremos la noticia, pero pararos a pensar por un momento... Si a día de hoy, sin un organismo regulador, ya existe una "regulación" desequilibrada, ¿qué pasará cuando pasen a decidir sobre qué se puede hablar, cómo, cuándo y en qué contexto; y quien cree ese libro de estilo sean esas personas, eventualmente,  más susceptibles de ser criticadas?

Si a día de hoy ya condenan a pagar 1.300€ por llamar "...puta..." en un tuit a la delegada del Gobierno de Madrid, ¿qué no veremos si deciden "regular" las redes sociales?

Cuando se toma más en serio el humor negro que la negra realidad tenemos un problema...